DEFENSOR DEL PERIODISTA

1a quincena Agosto 2007

El cierre del periódico Cambio-Sonora

 

Álvaro Cepeda Neri

 

Sonora y Nuevo León son las dos entidades donde los cárteles de Hermosillo y Monterrey lograron imponer, a fuego y sangre, la “ley del más fuerte”. No es el ordenamiento jurídico ni los tres poderes en esos estados miembros de la federación, los que están vigentes y gobiernan. Dos mafias y sus bien armados y mejor pagados ejércitos de matones, disponen, con su violencia: ejecutan a plena luz del día a policías, funcionarios y civiles de un poder que ya rebasó a los (des)gobernadores Robinson-Bours y González Parás.

En Sonora, además del narcotráfico integrado por capos, sicarios y una red de complicidades con iglesias, casas de Bolsa, banqueros y empresas de bienes raíces para “lavar” constantemente el dinero sucio por sus operaciones, existe la narcopolítica. Constituida ésta por policías y funcionarios corruptos que brindan protección a los narcos a cambio de cuantiosas sumas de dinero. Una toma y daca entre la delincuencia organizada y el poder político, la administración pública y el poder judicial.

 

En ese contexto se explica que en Sonora y Nuevo León el narcotráfico se haya extendido y apoderado de las instituciones para ponerlas al servicio de la criminalidad e impunidad. Pero hasta ahora no se había dado el caso de que un periódico, por informar esos hechos, víctima de los ataques (la explosión, con sus consecuencias, hasta el momento sólo materiales, de dos grandas de gran poder destructor) haya tenido que cerrar. Lo hizo el matutino Cambio-Sonora para protestar contra la inseguridad y para, evaluando estar en la mira del narcotráfico y la narcopolítica, decidir si continúa editándose.

 

Refundado en 1994 con el nombre de Cambio-Sonora, se distinguió por ejercer las máximas libertades para informar y criticar a pesar de que a partir del ascenso de Robinson-Bours a la gubernatura, tras fraudes y maniobras (en el 2004), las embestidas contra esas libertades fueron aumentando hasta obligar a su editor a venderlo y fue comprado por la cadena de los soles de Mario Vázquez Raña, en el 2006. Robinson Bours vio con malos ojos la operación, ya que buscaba el cierre definitivo del diario.

 

Atacado por la narcopolítica (que informaciones y testimonios ubican a Ricardo Robinson-Bours como El Padrino) y el narcotráfico, el nuevo editor se vio obligado a cancelar su publicación, con lo cual las mafias de capos y políticos han logrado su objetivo. Éste cosechado tras el secuestro de un reportero de El Imparcial y entre otros homicidios el del director del Diario de Agua Prieta. Y en un clima de linchamiento a la publicación de la revista hermana de Contralínea nacional y que es Contralínea-Sonora.

Robinson-Bours tiene dos caras: la de presentarse como enemigo del narcotráfico y la de dejar que haga de las suyas la narcopolítica, mientras los camiones que transportan pollos de su empresa, en más de una ocasión han sido pillados transportando cargamentos de cocaína.

 

 

 

Fecha de publicación: Agosto 1a quincena de 2007 | Año 5 | No. 84

 

 

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