Opinión

2a quincena enero 2008

Loreto Bay, un origen fraudulento

 

Jorge Ledesma

 

Con el desarrollo turístico Loreto Bay, ubicado en el Mar de Cortés en Baja California Sur (BCS), el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur) sólo ha confirmado su tendencia a la corrupción, su característica histórica.     

En Puerto Escondido, sitio paradisiaco ubicado a 20 kilómetros de la ciudad y Puerto de Loreto, cabecera del municipio del mismo nombre, se pretende infructuosamente, desde inicios del sexenio pasado, desarrollar “la punta de lanza” del fraudulento proyecto gubernamental conocido como Escalera Náutica.

En este sitio, un grupo de empresarios extranjeros, encabezados por Alejandro Weinstock Kletzel y Patrick Mary Swanson, asociados con exfuncionarios del gobierno federal como el exdirector de Nacional Hotelera, Alfredo Balli González y Kemil Assad Rizk, exdirector de Fonatur, constituyeron a mediados de la década de 1980 un grupo de seis empresas: Club de Golf de Puerto Escondido, Lacustre, Costa Serena, Inmobiliaria Pes, Elipse y Desimpe. Las compañías, agrupadas bajo las controladoras Prodipe, SA de CV, y Desarrollo Integral de Puerto Escondido, SA de CV, obtuvieron en 1990 créditos del Banco Nacional de Comercio Exterior (Bancomext) por 49.9 millones de dólares.

A Desimpe, mediante escritura 10179 celebrada ante el notario 15 del Distrito Federal, Jesús Sandoval Pardo, inscrita en el Registro Público de la Propiedad de Loreto, se le otorgaron 18.5 millones de dólares para la construcción del hotel Paraíso Radisson. A Inmobiliaria Pes, 25 millones de dólares para la construcción del hotel Sierra Intercontinental, así como 6.4 millones de dólares a Lacustre de Puerto Escondido, SA.

De acuerdo con el programa de inversión descrito en los contratos respectivos, de los cuales se tiene copia, para el proyecto Fonatur-Prodipe, en Puerto Escondido, se requería además de un complemento de 28.6 millones de dólares que aportarían Alfredo Balli González y Patrick Mary Swanson. Los empresarios no cumplieron.

Así, se esfumaron los 49.9 millones de dólares prestados por Bancomext, y sólo se ejecutó en el sitio la obra negra (por un costo de 1 millón de dólares), mediante operaciones crediticias suscritas por Enrique del Val Blanco, como director general de Fonatur, y Humberto Soto, de Bancomext.

Ese mismo grupo recibió en 1983, de bancos franceses, un crédito por 10 millones de dólares para invertir, también en Puerto Escondido, BCS, recursos que idénticamente a los obtenidos en 1990,  desaparecieron,  originando  un problema judicial entre México y Francia que concluyó a fines del sexenio zedillista mediante el pago de 17.9 millones de dólares.

La información fue publicada en 2001 por Miguel Badillo en El Universal, como parte de una investigación periodística que reveló los problemas legales del proyecto Escalera Náutica, de Fonatur de la década de 1970, revivido al inicio del sexenio pasado y que resultó un grotesco fracaso.

 

Loreto Bay

Como supuesto complemento a las potencialidades del proyecto Escalera Náutica, la dependencia federal dio a conocer a mediados del sexenio pasado un gran proyecto de inversión denominada Loreto Bay, etiquetado como la acción magna de impulso turístico del sexenio, a desarrollarse en 822 hectáreas.

El predio, en litigio con el ejido Loreto –según el expediente TUA-BCS-087/2002–, es una franja de costa propiedad supuestamente de Fonatur, en donde un grupo de inversionistas canadienses, encabezado por Donald Butterfly, construiría en 10 años, a lo largo de 4.5 kilómetros de playa, 5 mil casas unifamiliares con precios de venta entre 150 mil y 500 mil dólares.

Además de la infraestructura turística y comercial que generaría una inversión directa de 2 mil millones de dólares, se destaca como bondad del proyecto el que sería totalmente abastecido con energía solar fotovoltaica y agua desalada. Un alarde de sustentabilidad de primer mundo.

Para ello, los inversionistas constituyeron –de acuerdo con la escritura 42662 del 31 de octubre del 2003, ante el notario 11 del Distrito Federal, Alejandro Durán– la empresa TSD Loreto Partners, sociedad en comandita por acciones registrada bajo el número 178, volumen X de la sección comercio de Loreto, con un capital social de 50 mil pesos en 500 acciones. Del total, 40 por ciento pertenecían a Trust Sustentable Development; 50 por ciento, a Baja Development LLC, y 10 por ciento, a Baja Development Limited, sociedades en las que figuran como presidente y secretario, respectivamente, la mancuerna Donald Butterfly-Alfonso García Cacho.

Éste último es un conocido consultor de Fonatur y presidente de la fundación Miguel Alemán Valdez. Dentro del expediente existe un poder indistinto signado en Estados Unidos para constituir TSD Loreto Partners, otorgado por Donald Butterfly a favor de los ciudadanos mexicanos Alonso Ramírez Castañón, Sergio Arturo Yarritu González, Amparo López Berra y Francisco Arturo Gil Elourdy.

De acuerdo con documentos obtenidos del Registro Público de la Propiedad y Comercio del municipio de Loreto, respecto a las operaciones de compraventa celebradas entre TSD Loreto Partners y Fonatur se desprende que:

En abril de 2004 los inversionistas adquirieron 60 mil 269 metros cuadrados en 1.9 millones de dólares; en noviembre de 2004, 105 mil 738, en 2.5 millones de dólares; en noviembre de 2005, 16 mil metros cuadrados en 500 mil dólares. En total, TSD Loreto Partners obtuvo de Fonatur 182 mil metros cuadrados en 4.9 millones de dólares: a 27 dólares el metro cuadrado, muy por debajo del valor comercial real para la zona, estimado en 100 dólares.

En las escrituras correspondientes emitidas por el notario 1, Armando Aguilar Ruibal, destaca la consigna: “Lo no dispuesto en ellos se regirá de acuerdo al proyecto y contexto original, de fecha 17 de diciembre del 2003” (sic).

Al intentar localizar dicho documento, la respuesta de la autoridad municipal fue que no cuenta con copia alguna, y que su contenido es secreto sólo conocido por las partes involucradas.

Sin embargo datos obtenidos  a través del Instituto Federal de  Acceso a la Información indica que la negativa de Fonatur, alegando secrecía por 12 años, ha sido materia de recurso de revisión con expediente 1633/2005, folio 2116000012805, interpuesto por Jorge Montemayor. La resolución fue favorable al recurrente, y se ordenó a Fonatur la entrega copia del documento el cual sustenta una irregular opción de compra sin costo, exclusiva, discrecional y a largo plazo de 822 hectáreas de terrenos a favor de TSD Loreto Partners.

Dentro de esta superficie, en casi 20 hectáreas, TSD Loreto Partners, ejecutora del proyecto Loreto Bay, ha desarrollado desde inicios de 2005 un proyecto de 600 viviendas, vendidas a  clientes mayoritariamente extranjeros, y de las cuales sólo 300 han sido entregadas.

El agua potable fue suministrada por la red municipal, y la energía eléctrica, por la Comisión Federal de Electricidad. Pero existe un problema creciente con las empresas contratistas a las que los desarrolladores adeudan grandes cantidades de dinero, y han retrasado hasta por 18 meses la terminación de las casas ya vendidas.

Con la escritura 18207, fechada en la ciudad de México el 7 de diciembre de 2005, ante el notario 212, Francisco Hugues, TSD Loreto Partners adquiere de Fonatur  en 15.11 millones de dólares el hotel Camino Real Loreto de 150 habitaciones construido  por administración, a orilla de playa en 2001.

El representante legal del comprador, Alonso Martínez Castañón, ese mismo día, ante la fe del citado notario y también como apoderado de TSD Loreto Partners, vendió a su vez en la misma cantidad el inmueble citado a una emergente sociedad, Loreto Bay Partners, representada por Viviane Vendrell González.

Las operaciones inmobiliarias de TSD Loreto Partners, con propiedades de Fonatur, concluyeron con la compra de 290 mil 207 metros cuadrados en 14.27 millones de dólares (50 por ciento inferior a su valor comercial) protocolizada ante la notario 13 de Baja California Sur, Nancy Hevia Aguiar, el 7 de agosto de 2006 e inscrita  en el Registro Público de la Propiedad de Loreto, mediante un pago parcial de 8.6 millones de dólares.

Hevia Aguiar es la esposa del nuevo director de Loreto Bay, Lorenzo Arrillaga Tortorica cesado hace unos meses de la dirección de Conagua en BCS, por supuestamente construir irregularmente un acueducto en la costa sur del estado, que incumplía con el número de habitantes beneficiados.

Paralelamente a estas compras en abonos, los desarrolladores de Loreto Bay, en todas las operaciones realizadas con Fonatur, han conseguido bajo presión, del ayuntamiento de Loreto, convenios para el pago en parcialidades del impuesto sobre adquisición de inmuebles, de acuerdo con revelaciones de los titulares del Registro Público y del Catastro municipal, las cuales no cumplen en tiempo, solicitando reducciones al adeudo.

Como dato curioso, el apoderado legal del gobierno federal que suscribe las compraventas TSD Loreto Partners-Fonatur es el extranjero Peter Charles Maxwell Weddup (entonces director de Fonatur Loreto), quien sostiene ser de nacionalidad inglesa originario de Guilford, Inglaterra, con registro fiscal WEMP-460128.

En el inter de las negociaciones iniciales de Fonatur con TSD se dejaron ver repetidamente en la zona los hermanos Jorge y Manuel Bribiesca Sahagún, quienes se hospedaron en el hotel Hacienda Suites. Javier Fox Quesada, hermano del expresidente, también apareció como asiduo huésped –planos en mano– del hotel Camino Real Loreto.

 

El control

El desorden que ha caracterizado a los  administradores de Loreto Bay en la construcción de las 600 casas unifamiliares posibilitó que Citigroup, trasnacional dueña de Banamex, tomara la conducción del proyecto y adquiriera el control total de las acciones de la empresa TSD Loreto Partners.

Al respecto, la escritura 2300 suscrita ante la notaria 13, Nancy Hevia Aguiar, el 13 de junio de 2007, revela la creación del Fideicomiso Irrevocable de Garantía F/758, celebrado por TSD Loreto Partners –representado por Vendrell González, como apoderado legal– y por el Banco JP Morgan, SA –representado por Rosa López Jaimes–. Deustche Bank México, SA, es el fiduciario y Banamex, SA, es agente de las garantías y actúa en beneficio del fideicomisario.

El contrato establece que el fideicomiso se deriva de la celebración de un contrato de crédito por 30 millones de dólares, el 13 de junio de 2007, otorgado a TSD Loreto Partners por Citigroup Global Markets Realty, con sede en Nueva York. El pagaré suscrito tiene como fecha de vencimiento inicial de capital el 9 de junio de 2010.

El acreditado, TSD, aporta como garantía de pago al patrimonio del fideicomiso el 99.99 por ciento del total de acciones, fideicomitidas primariamente con JP Morgan. Esto implica que, al menos hasta junio de 2010, Citigroup tendrá el control absoluto del desarrollo turístico Loreto Bay, e incluso con opción de compra de las 822 hectáreas signadas en el contrato secreto del 17 de diciembre de 2003, suscrito entre Fonatur y TSD Loreto Partners.

La propiedad del hotel Camino Real (adquirida en 11.11 millones de dólares en diciembre de 2005) fue excluida del patrimonio del fideicomiso, así como 80 mil 709 metros  de la compraventa de agosto de 2006, por 290 mil 207 metros cuadrados, equivalente a 4 millones de dólares más de beneficios para los “inversionistas” de Loreto Bay.

Dicha superficie, al igual que lo sucedido con el hotel Camino Real, debió de ser traspasada oportunamente por la dupla Donald Butterfly-Alfonso García Cacho a otra empresa, de la cual son accionistas principales.

 

McCarthy, bajo investigación

La actuación del ex director general de Fonatur –exvendedor de tiempo compartido y exfuncionario de la banca nacionalizada–, John McCarthy, ha sido ampliamente cuestionada, porque adjudicó a personajes poderosos del entorno nacional terrenos –propiedad del fideicomiso– en Cancún, Quintana Roo, y Los Cabos, BCS, a precios subvaluados, violando toda normatividad.

También la Auditoría Superior de la Federación, en la revisión de la Cuenta Pública 2003, determinó irregularidades en créditos otorgados por Fonatur al grupo Situr y otros fraccionadores en Cancún (La Jornada, 16 de mayo de 2005), que constituyeron pérdida patrimonial por 61.6 millones de dólares.

Además, McCarthy vendió extensas propiedades costeras ajenas alegando ser patrimonio de Fonatur, lo que le trajo demandas penales ante la Procuraduría General de la República. En el expediente AP/PGR QROO/CAN/441/2006, el empresario Francisco Alfaro acusa al exfuncionario de fraude procesal, con base en la resolución 612/2006 del Tribunal Superior de Justicia, en la que comprueba que algunos terrenos vendidos son de su propiedad.

Pese a esto, McCarthy participó en forma relevante durante la primera semana de octubre de 2007 en un evento de bienes raíces de calidad turística mundial, denominado Meeting Point y celebrado en Tijuana, Baja California. A su stand  llegó el secretario del ramo, Rodolfo Elizondo.

 

 

Revista Contralínea / México

Fecha de publicación: 2a quincena Enero de 2008 | Año 5 | No. 94

 

 

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