

Regístrate y descarga la edición en PDF...
Hartos del abandono y corrupción oficiales, en complicidad con líderes de la zona, indígenas triquis decidieron declarar su autonomía para impulsar procesos de desarrollo desde 2007. La violencia, inseguridad e injusticia han puesto en jaque el proyecto autonómico en los años transcurridos; sin embargo, sus líderes aseguran que sigue vigente
En esta región indígena, la zozobra en la que viven sus habitantes también repercute en las necesidades básicas de su desarrollo. Cifras de la Sedesol muestran que el 93.16 por ciento no tiene acceso a los servicios de salud y el 75.99 por ciento de la población tiene la educación básica incompleta
En la región triqui no hay empleo, salud, alimentación, educación ni vivienda. Tampoco, justicia ni paz. A la miseria se suman el desplazamiento forzado, la orfandad y la viudez. Niños, en permanente zozobra
En uno de sus últimos discursos, Ronald Reagan, el padre fundador del neoliberalismo en el mundo, dijo: “el capitalismo es el mejor sistema jamás deseado. El capitalismo ofrece a las personas la posibilidad de elegir, de trabajar y hacer. La posibilidad de comprar y vender los productos que desea. Para quienes buscan justicia y dignidad, la economía de libre mercado es el camino a elegir”.
El hartazgo de los pueblos viene acumulándose por decenas de años. El olvido y la omisión de las autoridades se suman al terror que ha sembrado el “crimen organizado”.
En la pasada administración federal, la Sedesol ejerció el presupuesto público en beneficio de los gobiernos panistas, denuncia el presidente municipal de Tehuipango. Calihua Macuixtle afirma que su gestión no recibió el recurso correspondiente, como represalia por ser al PRI
Aunque el expresidente Calderón cerró su administración promoviéndola como el “sexenio de la salud”, los indígenas de Tehuipango no forman parte de la cobertura universal del Seguro Popular: para recibir atención médica deben caminar más de 10 kilómetros para llegar a la clínica “más cercana”. Los nahuas tampoco tienen acceso a las nuevas tecnologías que prometió el Programa Enciclomedia; ni siquiera se apoya a la única actividad posible en este lugar: los campesinos no reciben el Procampo
Al décimo primer municipio más marginado de México y séptimo en rezago social no llegaron los programas sociales para abatir la miseria, o lo hicieron parcialmente. Miles de millones de pesos del Oportunidades, Seguro Popular, Piso Firme, Enciclomedia y Procampo no se ven reflejados en las condiciones de vida de cientos de indígenas. En pleno siglo XXI, los nahuas de Tehuipango no tienen garantizado uno sólo de los derechos y garantías individuales que consagra la Constitución
México, rezagado en materia constitucional, después de que la Constitución de 1917 fuera la primera a nivel mundial en plantear un Estado democrático social de derecho
Esta web usa cookies.