Contralinea

Érika Ramírez

02 Jul 2021 a las 4:10 pm

Sader, Semarnat y Conacyt impulsan cultivos libres de glifosato

Las secretarías de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), y el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) reiteraron su interés en impulsar procesos agrícolas libres de agroquímicos y glifosato desarrollados por agricultores en predios de escala comercial.

 

A través de un comunicado conjunto, señalaron que estas alternativas de cultivo “constituyen la base para el proceso de sustitución del glifosato, gradual y definitivo, como lo mandata el decreto presidencial del 31 de diciembre de 2020”.

 

Las dependencias documentaron que el 12 de junio pasado, en el ejido de Canán, municipio de Culiacán, Sinaloa, el productor Claudio Beltrán Ramírez expuso la trilla de una hectárea, de una superficie total de 600 hectáreas de maíz blanco cultivadas libres de agroquímicos y glifosato, correspondientes al ciclo otoño/invierno 2020-2021. Hecho firmado ante notario público y presenciado por una comisión verificadora integrada por productores de diversos estados de la República Mexicana.

 

El cultivo de estas hectáreas se realizó bajo el modelo Agricultura Campesina de Conocimientos Integrados y Manejo Integral de Cultivos Inducidos (ACCI-MICI), caracterizado por la interacción del conocimiento científico con el conocimiento de los campesinos y productores.

 

Con este modelo, informan las dependencias, se realiza una medición constante de las condiciones del suelo y de la planta: “nivel de ph, conductividad eléctrica, compactación, presencia de minerales y situación sanitaria, así como el control biológico de plagas, aprovechamiento de rastrojo y materia orgánica, uso de microorganismos, lombricompostas, lixiviados y otros bioinsumos.

 

“La trilla produjo un rendimiento de 14.28 toneladas por hectárea, con un costo por tonelada de dos mil 800 pesos, es decir, 584 pesos por debajo de un predio testigo cultivado con agroquímicos, cuyo rendimiento fue de 14.7 toneladas por hectárea”, señalan.

 

Al respecto, el subsecretario de Autosuficiencia Alimentaria de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, Víctor Suárez Carrera, afirmó que, “además de los resultados positivos en términos de rentabilidad –factor importante para los productores—, es destacable que las prácticas agroecológicas realizadas en el predio de Claudio Beltrán redundan en una recuperación de la calidad y salud de los suelos; en una reducción de uso de agua de riego; en respeto al medio ambiente, puesto que no se desechan residuos químicos a los cuerpos de agua, suelos y aire, y, sobre todo, en cosechas saludables para las familias de los productores y la población”.

 

Desde agosto de 2020, Contralínea informó que el Conacyt –encabezado por la científica María Elena Álvarez-Buylla Roces–, documentó que el glifosato ha dejado en México una estela contaminante, dispersa en cultivos y aguas. “Los resultados son desalentadores: hay presencia de este herbicida carcinógeno en tortillas, harinas, leche materna, sangre y orina, pero también en Áreas Naturales Protegidas”.

 

El Expediente científico sobre el glifosato y los cultivos GM señala que el agroquímico, introducido al mercado por la trasnacional Monsanto desde 1974, tiene una correlación entre el aumento de más de 20 enfermedades: oncológicas, endocrinas, metabólicas y neurodegenerativas, así como trastornos sistémicos, y el herbicida.

 

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