Contralinea

Lewis Carroll: el matemático de la literatura

Utilizando el seudónimo de Lewis Carroll para publicar en 1865 su celebradísima Las aventuras de Alicia en el país de las maravillas, Charles Lutwidge (1832-1895) fue matemático, fotógrafo, filósofo (su ensayo El juego de la lógica) y literato. Los filmes y una tergiversada interpretación lo han hecho un escritor supuestamente de literatura para niños; pero Lewis Carroll lo es para todas las edades a partir de sus libros de reflexiones matemáticas, y en sus cuentos científicos de álgebra o geometría que estimulan la imaginación al mismo tiempo que enriquecen la formación cultural. Esta finalidad persiguió hasta en los textos que han querido presentar como lectura exclusiva para niños.

La Ana de Tolstoi y la Alicia de Carroll

El británico Charles Ludwidge Dodgson (1832-1881), cuyo seudónimo fue Lewis Carroll, y el ruso Leon Nikolaievich Tolstoi (1828-1910) tienen en común la maestría de sus creaciones literarias en la búsqueda del amor a través del eterno femenino. La sonata a Kreutzer es un magistral himno al “amor-pasión” sensual, sexual; y en Ana Karenina, Tolstoi pone el amor por encima del matrimonio alcanzando las cúspides dramáticas de la tragedia romántica. Y como máximo nexo, que una mujer y un hombre se amen. Y es que Tolstoi aprendió del escritor francés Stendhal (y Rousseau) las soluciones al problema de amor (como precisa Isaiah Berlin en Pensadores rusos, editado por el Fondo de Cultura Económica), teniendo un punto de partida para que Ana simbolice el amor. Objeto de maravillosos guiones cinematográficos, también sigue teniendo lectores amantes de Ana y lectoras que son otras Karenina.