Acostumbrarse al horror

En diciembre de este 2016 se cumplirá 1 década desde que el gobierno de Felipe Calderón inició su guerra contra el narcotráfico en aras de legitimarse después de las controvertidas elecciones de 2006. Desde entonces, las calamidades y la nota roja inundaron la prensa y los medios. Periódicos de amplia circulación decidieron que anatomías destrozadas y ensangrentadas combinaban a la perfección con cuerpos esculturales y encuerados en las primeras planas. Basta detenerse en un puesto de periódicos para confirmar la retorcida estrategia de marketing de dichos impresos. Hace años dejaron de escandalizarnos los descuartizados. Tristemente se ha agotado nuestra capacidad de asombro.

El purgatorio de Afganistán

A más de 11 de años de la invasión estadunidense, el saldo social para Afganistán es peor que el que padecía durante la tiranía de los talibanes: casi el 73 por ciento de la población carece de acceso al agua potable, el 95 por ciento está fuera de los servicios de saneamiento básico, y las enfermedades diarreicas cobran la vida a más de 48 mil 500 niños cada año