Contralinea

Odiar y torturar

Hasta que aprendamos que ningún ser humano merece ser torturado, no podremos vivir en paz. Cuando superemos el discurso del odio, del racismo y del miedo podremos construir una sociedad más humana.

El fracaso de las prisiones

Recluir en cárceles a los infractores no contribuye a su rehabilitación ni a reducir la criminalidad, por el contrario: favorece el hacinamiento