Contralinea

Berto, en Guerrero

El aguacero había cesado y la selva escurría. Noche cerrada, sin luna. Las chicharras, alborotadas por la lluvia, zumbaban en coros de miles: un chirrido atronador. Un huaco, a lo lejos, lanzaba su graznido de advertencia. El vaivén de la hamaca dejaba asomar una guitarra, apenas rasgada de vez en vez por Berto, quien dormitaba, susurraba, soñaba.

Jacobo Silva Nogales: Aguas Blancas, el epicentro de una revolución

La matanza de campesinos a manos de policías estatales en el vado de Aguas Blancas, Guerrero, aceleró los preparativos para la insurrección del EPR. Antes y después del hecho, la fuerza guerrillera realizó acciones armadas contra militares y policías. Aunque el número de milicianos crecía, las diferencias al interior del EPR se volvían irreconciliables

Jacobo Silva Nogales: del PDLP-PROCUP al EPR

La actividad insurgente –que incluyó trabajo de alfabetización, formación teórica, adiestramiento, propaganda, emboscadas y expansión del movimiento– comenzó un ascenso vertiginoso a partir de 1988 y se consolidó en 1994. En ese tiempo el PDLP se fusionó con el PROCUP y recibió críticamente la noticia del levantamiento del EZLN. Los guerrilleros guerrerenses, a diferencia del Comité Central, se identificaron inmediatamente con las demandas de los pueblos indígenas

Jacobo Silva Nogales: la regeneración de las columnas guerrilleras

La lucha armada en Guerrero se reactivó bajo las siglas del PDLP. El joven Jacobo Silva Nogales recibió la encomienda de reactivar los contactos de Lucio Cabañas en la Sierra de Guerrero. Ellos serían la base de las filas del PROCUP-PDLP, después el EPR y luego del ERPI. Jacobo dio el salto definitivo a un camino que pensó sería de no retorno: el de la clandestinidad