Funcionarios y empresarios, igual de corruptos

La corrupción que aqueja al país se padece en el día a día: desde los pequeños pagos para evitar una multa, hacer un trámite o recibir atención médica en el sistema de salud público, hasta los grandes sobornos que da la iniciativa privada –nacional y extranjera– para obtener multimillonarios contratos, autorizaciones y permisos de los gobiernos federal, estatales y hasta municipales.

Más de 300 demandas de juicio político atascadas en la impunidad

Entre el listado de problemas sociales, económicos y políticos, está el referente a deslindar responsabilidades a los funcionarios de los tres poderes, en la competencia federal. Y en las entidades del federalismo, también es competente el juicio político, en los términos de los Artículos 108 al 114 de la Constitución de los Estados Unidos Mexicanos vigente quien, a pesar de las más contrarreformas que reformas para “resolver con más democracia los problemas de la democracia”, mantiene principios a los que la nación debe asirse para exigir su cumplimiento. No hay muchas señales de que la élite presidencial y de los gobernadores quiera dar cuenta y razón de sus actos, por lo que esos 300 juicios políticos, con nombre y apellido no se han tramitado.