Contralinea

Ayotzinapa: la mano sucia del gobierno federal

A 2 años de uno de los peores crímenes consumados en el México actual, el conocido caso Ayotzinapa, los verdaderos perpetradores continúan impunes: han sido protegidos desde la más alta esfera del gobierno federal y desde ahí mismo se ha ocultado la verdad.

Pruebas de un secuestro por policías federales

Hace unas semanas comentamos que extrañamente la Procuraduría General de la República (PGR) ha enviado al archivo varios expedientes de averiguaciones previas sobre políticos, funcionarios y exservidores públicos, algunos del gobierno de Felipe Calderón, debido al desistimiento del Ministerio Público federal a pesar de haber suficientes evidencias de actos de corrupción, abuso de poder, tráfico de influencias, vínculos con el crimen organizado, extorsiones, sobornos, chantajes, desapariciones forzadas y hasta homicidios.

Los Salinas, símbolo de impunidad y corrupción

Un juez federal, Carlos López Cruz, absolvió el pasado 19 de julio a Raúl Salinas de Gortari del delito de enriquecimiento ilícito de más de 224 millones de pesos. Imposible desligar a Raúl de su hermano, el expresidente Carlos, y a ambos del brutal abuso de poder, del tráfico de influencias y del delito de peculado que cometieron a partir de que este último asumió la Presidencia de la República.

Roto el Pacto sigue la guerra

Durante 12 años, el Partido Acción Nacional (PAN) ejerció el poder y usó la Presidencia de la República para intentar someter a políticos de oposición, principalmente priístas y perredistas. Para ello echó mano de todos los instrumentos del Estado. Lo mismo utilizó el terrorismo fiscal, con sus respectivas áreas de inteligencia, que el espionaje político desde los sótanos de la Secretaría de Gobernación. Su principal logro fue obligar al exgobernador mexiquense Arturo Montiel a renunciar a su aspiración presidencial cuando le descubrieron cuentas financieras imposibles de justificar.