Contralinea

El dinero público que se entrega a la Coparmex

La Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) –junto con otros organismos cúpula del empresariado mexicano– está desatada.

La CNTE, más viva que nunca

El régimen de Peña Nieto creyó que impondría la reforma (laboral) educativa de la misma manera que se impuso en la Presidencia: con una feroz propaganda disfrazada de información, distribuida por los “líderes de opinión” de los consorcios mediáticos. Pero aquí la situación no es la misma: no es lo mismo “ganar” una elección con dinero derrochado en campañas, “encuestas”, spots, entrevistas a modo, discursos ante auditorios controlados, despensas, acarreos de votantes y entrega de tarjetas Soriana, que aplastar un movimiento con profundas raíces en las comunidades pobres del país.

Los viáticos para los agentes secretos

Para el cumplimiento de los servicios que presta el Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen) al Estado mexicano, no hay política de austeridad que valga. Y es que estamos hablando de los servicios de inteligencia civil para preservar la “¡seguridad nacional!”: la palabra mágica con la cual todo se justifica, desde la entrega de millonarios recursos hasta la falta de rendición de cuentas en el ejercicio de los mismos.

Recortan 25 por ciento presupuesto a libros de texto gratuitos

Hemos escuchado insistentemente a través de los medios la “preocupación” del gobierno federal por la educación en México, razón por la cual el secretario de Educación Pública, Aurelio Nuño, se lanzó en una cruzada de violencia verbal, acompañada con la presión de la fuerza pública federal, en contra de la disidencia magisterial agrupada en la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), para arrancarle los privilegios que tenía con el manejo del presupuesto y la disposición discrecional de las plazas de maestro, pero sobre todo para evaluar su desempeño desigual y abrir con ello una puerta de salida que le permita a la Secretaría de Educación Pública (SEP) despedirlos cuando se le antoje.

La resistencia magisterial ya es en todo el país

La consigna “¡de Chiapas a Sonora, con la Coordinadora!” ha quedado rebasada. Contingentes magisteriales emergentes han comenzado a brotar desde Baja California hasta Quintana Roo.

¿Ya olvidaste la escuelita?

La ciudadanía es un derecho que debemos ejercer los mexicanos con el firme propósito de manifestar y llevar a la práctica nuestras ideas y pensamientos. En esa lógica es importante compartir el pasado y el presente del magisterio nacional; asimismo, recordarle al pueblo de México que no podemos ser ajenos a la lucha magisterial que defiende sus derechos laborales pero también la educación laica, gratuita y obligatoria, ante la inminente intromisión de los monopolios televisivos por adueñarse de ella y privatizarla.

Los alumnos, los peatones y los automovilistas… ¿Y los maestros, qué?

Ahora, el autoritarismo neoliberal del peñismo está empeñado en imponer –como en San Salvador Atenco, Estado de México– a sangre y fuego únicamente resultados y competencia dentro del capitalismo salvaje en los términos de la agenda que han copiado con muy mal tino esos pactos en versión del Chuchismo, que han nombrado Pacto por México, quedando por su desarrollo y múltiples intereses contrarios al pueblo en un simple Pacto por Peña.

Muchos anuncios y poco contenido

Peña y la “Elba Esther travestida” de Juan Díaz

Mi asesora en el uso del español –por medio de su diccionario–, María Moliner, vino en mi ayuda para ilustrarme respecto a la conocida palabra-concepto travestir –que significa “vestir a una persona con ropa propia de otro sexo”– me dijo que travestirse es “una forma reflexiva de travestir; y que puede usarse ‘travestido’ con el significado de disfrazado o encubierto”. Esto porque al ver la fotografía de la ceremonia clandestina en Los Pinos, para celebrar en lo oscurito el Día del Maestro, me pareció que con ropa de hombre, es decir travestida, la exlíder vitalicia Elba Esther Gordillo Morales era la que estaba frente a Enrique Peña.

El derecho a la protesta

En México existe una campaña de linchamiento mediático en contra de quienes se atreven a pensar diferente y salir a las calles a protestar. Los noticieros reportan las marchas pero omiten una y otra vez las reivindicaciones o causas de la protesta. La cobertura sesgada sobre el conflicto de los estudiantes en el Colegio de Ciencias y Humanidades de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), o de las protestas de maestros en Oaxaca y Guerrero son ejemplos palpables.