La dura lucha por la dignidad

Cuando uno de los problemas que más influyen en la descomposición del tejido social es la corrupción, acompañado de una impunidad injustificable, duele todavía más la muerte de personas que llevaron una vida plena de congruencia y honorabilidad, como los casos de Arnoldo Martínez Verdugo y de José María Pérez Gay: ambos mexicanos dignos, conscientes de que no se debe disociar la ética personal de la vida pública, pues la una determina a la otra. Su pérdida es más lamentable en los momentos actuales, cuando México atraviesa por una crisis profunda como consecuencia de la preminencia de sujetos mediocres y deshonestos en el entorno social y político.