Dos sexenios de balas, muerte, miseria… e impunidad

En nombre de la “guerra” contra el narcotráfico, delincuentes y fuerzas federales (principalmente) han cometido incontables crímenes de lesa humanidad en México. Medios de comunicación, centros de defensa de derechos humanos y organizaciones sociales –mexicanos y extranjeros– han documentado desapariciones, desapariciones forzadas, ejecuciones extrajudiciales, tortura, tratos crueles inhumanos y degradantes, violaciones sexuales, privaciones ilegales de… Seguir leyendo Dos sexenios de balas, muerte, miseria… e impunidad

El verdadero rostro del TLCAN

No hay por qué rogar mantener un acuerdo que nunca fue para beneficio de los pobres. Llorarán algunos empresarios encumbrados, como aquellos agroempresarios que se beneficiaron del desmantelamiento del ejido y que hacen fortuna con la mano de obra jornalera indígena, que han revivido las tiendas de raya y las guardias blancas; y que finalmente lo que producen nunca fue para el mercado mexicano

El exterminio indígena

“¡Pinche indio!” resume el desprecio y la violencia que se ejerce contra los pueblos originarios de México. La frase –a flor de labio de capataces con o sin azote, terratenientes, políticos de todos los partidos, funcionarios, empresarios y encopetadas de salones de belleza–

Pobreza: lo que oculta el gobierno

Una de las peores consecuencias del capitalismo neoliberal es, sin duda, la pobreza. Un ser humano afectado por esta condición ve limitado, desde su primer instante de vida, todo su desarrollo (físico, mental, intelectual, cultural, social, económico).

Gasta DIF Morelos 128 millones en desayunos escolares y no los entrega

La Auditoría Superior denuncia ante la Contraloría de Morelos anomalías en el contrato que el DIF de esa entidad asignó a Tiendas Soriana para la compra y reparto de desayunos escolares. Afectados, decenas de infantes en pobreza extrema.

Niños de Guatemala, sin salida

La miseria y la falta de políticas públicas dirigidas tienen a millones de niños guatemaltecos con un futuro de explotación sexual y laboral y de violencia. Lo logrado en 40 años, se perdió en menos de 1 década

Veinte años en prisión

Al volver a la ciudad de la cual salí hace 2 décadas no pude reconocerla. Más allá de las obvias transformaciones urbanísticas (casi babilónicas a mis ojos aún no manchados de asfalto) de algún modo me latigueó el contemplar ciertas expresiones de la gente en la calle: resignación, indiferencia, fastidio, “callada desesperación”; una sorprendente cantidad hablando por celular, otros encerrados en sus propias rejas invisibles, ¿acaso esa apatía extrema de las masas que precede a los totalitarismos? Algo ha cambiado en todo caso, pero al mismo tiempo todo sigue igual, sólo más cerca el presagio de una catástrofe largamente anunciada, el monstruo de asfalto al borde del infarto vial con sus 7 millones de automóviles circulando diariamente y que convierten prácticamente todas las horas del día en horas pico, lejos ya la urbe que cantaron vates como Efraín Huerta (con amor-odio), atrapada toda nostalgia libertaria y bucólica, cualquier añoranza frayluisdeleonesca (“Que descansada vida la del que huye del mundanal ruido y sigue la escondida senda…”).

Acabar con la miseria

Las áreas de actuación propuestas por los Objetivos para el Desarrollo Sostenible (ODS) abarcan desde la caza furtiva hasta la acidificación de los océanos, pasando por el reciclaje, el turismo, la vivienda, la desigualdad, la industrialización, la formación, la irrigación, la mutilación genital, los accidentes de tráfico y el retraso en el crecimiento de los niños.

La miseria de la pensión universal neoliberal

La primera mentira de la llamada pensión universal se encuentra en su nombre: la mayoría de los viejos del país quedarán excluidos de ella.

Ingrid y Manuel: pobreza, miseria y el mentiroso discurso peñista para combatirlas

Ante el discurso mentiroso del peñismo para combatir la pobreza (sólo en unos cuantos municipios), la pinza ciclónica de Ingrid y Manuel que sembró la muerte y el desastre en el 80 por ciento del territorio –al arribar por el Océano Pacífico y el Golfo de México– abortó la pavorosa miseria, hambruna y el olvido político-económico en el que sobreviven varios millones de mexicanos; quienes habitan en las márgenes de los ríos, en laderas montañosas o a los costados de caminos labrados a fuerza de transitar (descalzos o con rústicos huaraches); porque presidentes municipales, desgobernadores y el presidente de la República en turno dejaron de cumplir con sus obligaciones desde que el neoliberalismo económico se implantó en 1988, y que el peñismo busca llevarlo hasta sus últimas consecuencias con su intentona de privatizar el petróleo. Del salinismo al peñismo no han importado los pobres. Es más, sobran, empezando por los indígenas y los sectores bajos de una población que ha llegado a los 115 millones. De éstos, al autoritarismo y al neoliberalismo le sobran 80 millones de mexicanos.