La crisis del sistema de representación

La crisis del sistema de representación es patética. El 80 por ciento de la población mexicana está en contra de entregar la industria petrolera a las grandes corporaciones extranjeras y nacionales y, sin embargo, el Congreso de la Unión se dispone a aprobar la reforma energética. El 80 por ciento de la población quiere que playas y fronteras pertenezcan a la nación, pero los diputados ya aprobaron su libre venta a extranjeros.

Industria petrolera: ¡México puede!

Desde que el papa Alejandro VI, mejor conocido como Rodrigo de Borja (o Borgia), le “donó” a los españoles nuestras tierras, en 1493, hemos sido sujetos del saqueo de nuestras riquezas. Nuestra tierra ha sido invadida y sus riquezas fueron a parar a manos de potentados extranjeros. Incluso en 1787, cuando se expidieron las Reales Ordenanzas para la Minería, en lo que ellos llamaron la Nueva España, determinaron que los “jugos de la tierra” pertenecían a la corona de España, es decir, al invasor extranjero. Durante el porfirismo esta situación continuó, ya que en 1906 la Cámara de Diputados aprobó una ley en la que se eximía a las compañías petroleras de cualquier pago de impuestos –a excepción del impuesto de timbre– si explotaban terrenos privados.