Contralinea

#Panamapapers: impunidad al lavado trasnacional de Oceanografía

Las autoridades mexicanas han mantenido en la impunidad, al parecer de manera deliberada, a todos los actores políticos y empresariales ligados a Oceanografía, la contratista favorita de los panistas Vicente Fox Quesada y Felipe Calderón Hinojosa.

Las quejas de Vidal Soberón

Desde hace 3 años que Enrique Peña Nieto asumió la Presidencia de la República han sido constantes y variados los homenajes, festejos y reconocimientos que el gobierno ha hecho a las Fuerzas Armadas, como si fuera necesario tener que congraciarse con ellas por cumplir con su obligación de defender a la patria. Tampoco son pocas las ocasiones en que los secretarios de Defensa, Salvador Cienfuegos Zepeda, y de Marina, Vidal Francisco Soberón, se han quejado públicamente de las críticas sociales y de las organizaciones oficiales e independientes que exigen a militares y marinos respetar los derechos humanos de la población.

“No pago para que me pegues”, vigente durante el panismo

La falta de normatividad en materia de comunicación gubernamental históricamente ha dado pie al “atropello oficial” de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, a diversos derechos humanos vitales para un Estado democrático –como son la seguridad jurídica, la libertad de expresión, el derecho a la información, la transparencia y rendición de cuentas–, al impune despilfarro de recursos públicos y la construcción de imágenes políticas con cargo al erario, explican especialistas

De las telecomunicaciones a Alejandra Sota

Para cumplir y hacer cumplir como norma de conducta toda frase-concepto de una constitución se requieren leyes reglamentarias en la medida que todo acto humano es un acto jurídico. Y para complicarnos más la interacción en la convivencia social, esas leyes reglamentarias a su vez necesitan reglamentos administrativos, según la materia de que se trate: policiaca, fiscal, comercial, laboral, etcétera. Si nuestra Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos fue objeto de reformas a los pocos días de su expedición, tanto éstas, como las contrarreformas que la han ido poniendo al día hoy suman más de 700.

Inegi maquilla cifras de desempleo

La cifra reportada por el Inegi maquilla la realidad nacional. Un reporte del Centro de Análisis Multidisciplinario de la UNAM revela que en el país hay 300 por ciento más desempleados que la cifra reportada por el organismo “autónomo”, que apenas alcanza los 2 millones de “desocupados”

Sin revés, desempleo en México

La cifra reportada por el Inegi maquilla la realidad nacional. Un reporte del Centro de Análisis Multidisciplinario de la UNAM revela que en el país hay 300 por ciento más desempleados que la cifra reportada por el organismo “autónomo”, que apenas alcanza los 2 millones de “desocupados”

Déficit de 34 millones de empleos dignos

Más de 26 millones de personas en la economía informal y 8 millones de desempleados, el panorama laboral dejado por Felipe Calderón y que en cuatro meses del nuevo sexenio no ha comenzado a revertirse. Durante el sexenio calderonista y lo que va de la gestión de Enrique Peña Nieto el empleo informal ha constituido más de la mitad de la población “ocupada”, informa el CAM

La oposición oficial como sarcasmo del sistema

¿Cuándo fracasa la razón?… [Los socialdemócratas] eran parte del aparato del poder, cada uno de ellos representaba un trocito de poder. Sus conciencias estaban divididas [entre] la papeleta del sufragio y el “cuarto de las bofetadas”. A ellos les habían encomendado proteger el orden no sólo de los criminales, sino también de los perturbadores, de los agitadores. ¿Cómo reaccionarán cuando el régimen reaccionario lo oponga a los perturbadores del orden público? ¿Cumplirán con su “deber” como manda la ley? El poder [es como] la marihuana: el hacer uso de él implica el abuso

Al maestro con cariño

La brutal represión ejercida por la militarizada Policía Federal en contra de los maestros de Guerrero, el 5 de abril pasado, no es más que otra expresión extrema de la proclividad de un Poder Ejecutivo que se siente iluminado, elegido para llevar a cabo misiones elevadas que considera unilateralmente como sus “razones de Estado” y utilizar los aparatos represivos para tratar de alcanzar sus fines; que por encima de la responsabilidad constitucional del político democrático, del estado de derecho, está dispuesto a emplear insensiblemente la fuerza del poder por encima de las necesidades y el bienestar de la población; que está inclinado a sofocar por medio de la violencia a los que no aceptan sumisamente alinearse a sus dictados y el orden que pretende remodelar, según su exclusiva perspectiva principesca; que antes de servirse de la razón, de analizar y valorar las heterogéneas posturas de la sociedad, de negociar, de alcanzar consensos, prefiere descalificar, intimidar, aislar, reprimir, encarcelar y derrotar, en el momento que considere oportuno, a los descontentos de sus medidas, sin darles la oportunidad a los afectados de defender sus intereses; éstos, impotentes, al carecer de los mecanismos jurídicos e institucionales que les permitan hacerse escuchar y resolver los conflictos pacíficamente, se ven obligados a recurrir legítimamente a cualquier método.

La marcha de la insensatez

Entre la demagogia que rezume a borbotones el proyecto (contra) reformador de Enrique Peña Nieto se escapan las verdades lacerantes que sus promotores y sus publicistas no logran dulcificar con los placebos de su retórica fatua, con el objeto de que la población las trague plácidamente. En su “conjura contra la nación”, siempre tratan de “engañarla con los mismos eufemismos y argumentos insostenibles”, como diría Manuel Bartlett.