Un político o un populista, pero el presidencialismo necesita un sacudimiento

Las elecciones por los 12 gobiernos estatales (y sus respectivas presidencias municipales) son la introducción a la competencia-disputa por la desprestigiada Presidencia de la (vulnerada) República, por los embates antilaicos y el vendaval del neoliberalismo económico que todo lo quiere privatizar, incluso la misma presidencia; y hasta estadunizar con el “independiente” Jorge Castañeda. Para nuestra desacreditada democracia representativa, tenemos la decisión electoral que los partidos, con las bolsas repletas de billetes (pues se llevan buena tajada del botín de los ingresos), querrán no resolver en las urnas con electores cooptados en la corrupción por la compra de sus votos.

Este mundo neoliberal no funciona ni en sueños

El historiador Josep Fontana ha descrito la crisis con veraz lucidez: “Empezó en el verano de 2007 como problema local de Estados Unidos, pero enseguida afectó al mundo entero y dejó sin trabajo, sin vivienda ni recursos a millones de personas, condenando al hambre a muchos millones más. Los responsables de provocarla con sus especulaciones pretendieron que la crisis era por excesiva intervención del gobierno y excesivo costo social. E impusieron la austeridad presupuestaria como única solución para salir de la crisis”.

Privacidad y anonimato, los nuevos enemigos

Hoy se cuentan por miles las cámaras que vigilan el ir y venir de los ciudadanos en casi todas las ciudades del mundo. Sean dictaduras o famosas democracias, los gobiernos cada vez invierten más en la videovigilancia. En la ciudad de México, por ejemplo, que es gobernada por un “gobierno de izquierda”, la videovigilancia ha funcionado más para vigilar a manifestantes de oposición y marchas de inconformes, que para solucionar secuestros, homicidios y asaltos que dejan en evidencia por lo menos una mala planeación. El anonimato y la privacidad –a la cual todos tenemos derecho– han sido relegados y menospreciados como un derecho humano y poco a poco son calificados como enemigos sociales.

EPR: las razones de la lucha armada

“Mientras exista la explotación económica y la opresión política, la acción revolucionaria siempre será necesaria y legítima”. Es el mensaje que pervive luego de la lectura del libro publicado por el Ejército Popular Revolucionario (EPR). Por “acción revolucionaria” se entiende lucha armada.