
Tapar con el árbol de la propaganda el bosque de los triunfos electorales
Se puede observar una tendencia, frecuentemente caracterizada por la sofisticación analítica y presentada bajo el estandarte de la modernidad comunicacional, que en realidad representa una emboscada ideológica: reducir las grandes victorias populares a la habilidad de unos pocos “geniecillos” de la propaganda, como si la historia fuese el escenario privado de los estrategas publicitarios y las mayorías sociales, simplemente una masa inerte, susceptible de manipulación mediante artificios retóricos, operaciones











