Javier Duarte de Ochoa, el todavía desgobernador de Veracruz, ha creado un ambiente delincuencial en la entidad, permitiendo que, sumado a los cientos de asesinatos, secuestros, violaciones sexuales, pederastia, saqueo del dinero del pueblo y el establecimiento de varios cárteles del narcotráfico, se agreguen 18 periodistas privados de la vida. El más reciente es el homicidio de Manuel Torres González, en Poza Rica. Duarte debe ser llevado al tribunal penal para que responda de la criminalidad en la entidad, con los miles de casos que han convertido a Veracruz en otro Guerrero y peor que Tamaulipas, Morelos y Michoacán (para donde va Nuevo León con el desgobernador dizque independiente).