Siria, sin esperanza para la paz

Siria, sin esperanza para la paz

El público occidental se entusiasmó con el alto al fuego ruso-estadunidense en Siria y creyó que podía conducir a la paz. Eso quiere decir que no recuerda en lo absoluto cómo comenzó esta guerra y que tampoco entiende cuáles son los intereses en juego

Thierry Meyssan/Red Voltairered-voltaire-685

Damasco, Siria. El alto el fuego proclamado en Siria sólo se mantuvo durante la semana de la fiesta musulmana del Aid. Fue el enésimo cese de hostilidades proclamado desde que Estados Unidos y Rusia firmaron el acuerdo para el restablecimiento de la paz. Duró lo mismo que esa paz y que los anteriores paréntesis en los combates.

Comencemos recordando los hechos: el 12 de diciembre de 2003, el presidente estadunidense George W Bush firmaba una declaración de guerra contra Siria, la Syrian Accountability Act. Luego de une serie de intentos de iniciar las hostilidades (Cumbre de la Liga Árabe de 2004, asesinato del exprimer ministro libanés Rafic Hariri en 2005, agresión israelí contra el Líbano en 2006, creación del Frente de Salvación en 2007, por ejemplo), las Fuerzas Especiales de Estados Unidos pasaban a la ofensiva a principios de 2011 provocando –en función de un plan preconcebido– una serie de acontecimientos que debían hacer creer que existía en Siria una “revolución interna”. Después de estrellarse contra dos vetos de Rusia y China en el Consejo de Seguridad, Estados Unidos aceptaba una paz en Ginebra, paz firmada –sin la presencia de las partes sirias– el 30 de junio de 2012.

Primera observación: los que afirman que el actual conflicto no es una agresión externa sino una “guerra civil” no pueden explicar cuáles fueron los resultados de la declaración de guerra contra Siria firmada en 2003 por el presidente Bush, ni por qué la paz de 2012 se firmó entre las dos grandes potencias sin que estuviera presente ni un solo sirio.

Desde que se firmó la paz –hace 4 años–, la guerra se ha reiniciado siempre, a pesar de los múltiples intentos de alcanzar arreglos negociados, cara a cara, entre el secretario de Estado John Kerry y el ministro ruso de Exteriores Serguei Lavrov.

A lo largo de estos 4 años he descrito detalladamente los sucesivos conflictos dentro del aparato estatal de Estados Unidos (las maniobras de Jeffrey Feltman y de los generales David Petraeus y John Allen contra el presidente Barack Obama, así como los problemas en el CentCom). Actualmente, según la prensa estadunidense, los grupos armados de la CIA [Agencia Central de Inteligencia] y los del Pentágono luchan entre sí en Siria; mientras que el secretario de Defensa, Ashton Carter, declara públicamente no creer que sus subordinados acepten aplicar el acuerdo… ¡Firmado por el secretario de Estado, John Kerry!, quien se declara a su vez escéptico sobre su propia capacidad para lograr que Estados Unidos respete el acuerdo que él acababa de firmar en nombre de ¡Estados Unidos!

Segunda observación: no sólo el presidente Obama es incapaz de imponer su voluntad a las diferentes ramas de su administración sino que, además, ni siquiera logra actuar al menos como árbitro entre ellas. Es decir, cada rama de la administración estadunidense sigue su propia política, actuando simultáneamente contra enemigos externos y contra las otras ramas del Estado federal.

Estados Unidos ha cambiado repetidamente sus objetivos de guerra, lo cual dificulta la interpretación de su política.

-En 2001, Washington trataba de controlar todos los recursos petrolíferos y gasíferos disponibles a nivel mundial, convencido entonces de que el mundo iba hacia un periodo de escasez en ese sector. Basándose en ese análisis, Washington reunió aliados contra Siria. Pero a finales de 2010, abandonó la teoría del “pico petrolero” y se dirigía –al contrario– hacia la independencia energética.

-En 2011, Washington organizó en Siria los disturbios de Deraa, creyendo provocar así un levantamiento popular capaz de derrocar el gobierno laico sirio para poner en el poder a la Hermandad Musulmana. Ése era el esquema de la “primavera árabe”. Pero en 2013, después del derrocamiento de Mohamed Morsi en Egipto, sacando conclusiones del fracaso de ese experimento, Washington abandonó la idea de confiar el poder a la Hermandad Musulmana en los países árabes.

-En 2014, como la guerra prosiguió en Siria, Washington decidió utilizarla para obstaculizar el proyecto del presidente chino Xi Jinping destinado a restaurar la “ruta de la Seda”. En función de ese nuevo objetivo, Washington se vio obligado a convertir el “Emirato Islámico de Irak” en Daesh.red-voltaire-508-02

-En 2015, después de la intervención militar rusa, y sin renunciar al objetivo anti-chino que ya se había fijado anteriormente, Washington se agregó un segundo objetivo: impedir que Moscú cuestionara la hegemonía estadunidense y la organización unipolar de las relaciones internacionales.

Tercera observación: los cambios de objetivos son evidentemente rechazados por las potencias afectadas por esos cambios, como Catar en cuanto a las cuestiones energéticas y la Hermandad Musulmana en lo tocante al derrocamiento del régimen. Pero esos actores cuentan con el respaldo de poderosos grupos de influencia en Estados Unidos: Catar cuenta con el apoyo de Exxon Mobil –la trasnacional más importante del mundo– y del clan Rockfeller; la CIA y el Pentágono respaldan a la Hermandad Musulmana.

En el campo de batalla, los medios que Rusia ha desplegado demuestran de forma inequívoca la superioridad de las nuevas armas rusas sobre el armamento de la OTAN.

Cuarta observación: para los jefes de Estado Mayor y los comandantes de los diferentes mandos estadunidenses de combate (CentCom, EuCom, PaCom), el fin de la dominación en materia de guerra convencional no debe permitir que otra potencia cuestione el estatus de Estados Unidos como primera potencia militar mundial. Ese enfoque los lleva a no estar de acuerdo con la CIA sobre el uso de la Hermandad Musulmana, pero siguen siendo aliados de esta última en cuanto a impedir el proyecto de China, lo cual los lleva a respaldar al Emirato Islámico (Daesh).

El acuerdo ruso-estadunidense de principios de septiembre especificaba claramente que varios grupos armados –cuyos líderes han sido considerados presentables por las partes del acuerdo– tenían que separarse de los demás yihadistas. Ése sería el paso previo al establecimiento de una coordinación militar ruso-estadunidense para acabar con los yihadistas. Después de eso se formaría un gobierno sirio de unión nacional que incluiría líderes de los grupos ya separados de los yihadistas, siguiendo el modelo de los gobiernos locales que los imperialistas europeos impusieron al Imperio Otomano en el siglo XIX.

El Pentágono aceptó ese acuerdo con dos condiciones: primero, cortar la “ruta de la Seda”. Fue por eso que bombardeó al Ejército Árabe Sirio en Deir ez-Zor, para impedir que se abra la posibilidad de pasar por el valle del Éufrates para evitar el obstáculo que representa el Emirato Islámico. Y, segundo, trabajar con los rusos… Pero no en condiciones de igualdad.

La primera condición constituye un acto de guerra contra Siria, perpetrado en pleno alto el fuego, y una ofensa abierta a todo el conjunto de la comunidad internacional. La segunda es evidentemente inaceptable para Rusia.

Para desviar la atención del crimen perpetrado por el Pentágono y el Reino Unido en Deir ez-Zor, el MI6 británico organizó el “bombardeo” contra un convoy humanitario.

red-voltaire-600

Ese convoy ya había sido revisado por el Ejército Árabe Sirio. No contenía armas (o ya no contenía armas) y había sido autorizado a circular después del levantamiento del alto el fuego. Se hallaba bajo la responsabilidad de la Media Luna Roja siria –organización vinculada al gobierno de Damasco– y llevaba ayuda a las poblaciones sirias ocupadas por los yihadistas.

Contrariamente a las declaraciones occidentales, ese convoy nunca fue bombardeado, lo cual es fácilmente verificable visualizando las imágenes divulgadas por el MI6 bajo la etiqueta de los “Cascos Blancos”. No se ven en esas imágenes los típicos cráteres que dejaría un bombardeo aéreo. El convoy fue objeto de un ataque terrestre y de un incendio. En cambio, las imágenes captadas por un dron ruso muestran la presencia de yihadistas en el lugar del ataque, a pesar de que se trataba de un sector desmilitarizado.

Pero parece que los hechos no son importantes. Estados Unidos acusó a sirios y rusos de haber violado el alto el fuego, a pesar de los hechos mencionados y a pesar también de que la coalición dirigida por Estados Unidos sí lo había violado anteriormente al bombardear al Ejército Árabe Sirio en Deir ez-Zor. El 21 de septiembre, la propaganda anglosajona fue repetida a coro, con el mayor aplomo, por los ministros y presidentes del bando occidental –John Kerry (Estados Unidos), Petro Porochenko (Ucrania), Jean-Marc Ayrault (Francia) y Boris Johnson (Reino Unido).

Última observación: las negociaciones entre John Kerry y Serguei Lavrov se han reanudado. Pero ya no se trata de reescribir nuevamente un acuerdo de paz sobre el cual ya todo está dicho, sino de ayudar al Departamento de Estado de Estados Unidos a vencer los obstáculos y resistencias que está enfrentando en su propio país.

Thierry Meyssan/Red Voltaire

[BLOQUE: ANÁLISIS][SECCIÓN: INTERNACIONAL]

Contralínea 508 / del 03 al 08 de Octubre 2016

contralinea-508-m

Destacada

Del Rápido y Furioso al Walking Fentanyl: lecciones no aprendidas por EU

Documentos y correos electrónicos desclasificados por el gobierno de Estados Unidos sobre el fallido operativo Rápido y Furioso –acordado por las administraciones de Felipe Calderón y Barack Obama– revelan similitudes con la operación Walking Fentanyl. Aunque las agencias encargadas son distintas –en el primer caso fue la ATF y, en el segundo, la DEA–, ambas se ejecutaron a sabiendas de que ocasionarían muertes; en las dos se autorizó la violación de las leyes estadunidenses para, supuestamente, conocer las entrañas de los delitos, y se abrió la frontera estadunidense para dar paso libre tanto al tráfico de armas y como al de fentanilo. Otra característica que comparten es que fracasaron: las agencias no asestaron ningún golpe contundente a las redes criminales que operan en territorio estadunidense. En el caso del Fast and Furious, también implicó violación intencional de leyes mexicanas; además, contribuyo al incremento de la violencia mortífera en el norte del país: las armas fueron entregadas al Cártel de Sinaloa, organización a la que estaba aliado el entonces secretario de Seguridad Pública federal y brazo derecho de Calderón

Saber más »
Destacada

América Latina solo cumpliría 19% de las metas ODS 2030: CEPAL

A cuatro años de que venza el plazo de la Agenda 2030, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe reporta que solo 19 por ciento de las metas de los Objetivos de Desarrollo Sostenible evaluadas en América Latina y el Caribe están cumplidas o tienen probabilidades de cumplirse. Otro 42 por ciento avanza en la dirección correcta, pero a un ritmo insuficiente, mientras 39 por ciento permanece estancado o presenta retrocesos. El organismo señala rezagos en áreas como reducción de desigualdades, hambre, consumo y producción sostenibles, acción climática y protección de los ecosistemas. El informe también identifica brechas de financiamiento, infraestructura y capacidades institucionales que afectan el avance de los objetivos

Saber más »
Destacada

IED alcanzó monto histórico de 40.8 mil MDD en segundo año de Sheinbaum

El 2025 se posicionó como el año con la más alta inversión extranjera directa (IED), al crecer 10.8 por ciento más que en 2024. Por ello, México alcanzó el monto histórico de 40 mil 871 millones de dólares. Mientras que en el primer trimestre de 2026, “la IED también alcanzó una cifra récord para un periodo similar”, con 23 mil 591 millones de dólares, de acuerdo con el Segundo informe de gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum. Ello equivale a un 10.4 por ciento más que el primer trimestre de 2025.

Saber más »
Artículo

Otro tipo de guerra cognitiva en tiempos de la Independencia mexicana

Conviene hacer una precisión decisiva: llamar ‘guerra cognitiva’ a lo ocurrido durante la Independencia de México es una a-sincronía intencionada que pretende parangonar relativamente las operaciones ideológicas de ayer y de hoy. Es solo como recurso de especulación hipotética aplicada retrospectivamente a un conflicto de otra época.

Saber más »
Destacada

En su segundo Grito de Independencia, Sheinbaum reivindicó soberanía nacional

Desde el balcón presidencial de Palacio Nacional y ante un Zócalo capitalino abarrotado de personas, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo arengó su segundo Grito de Independencia, en conmemoración del 216 aniversario de la gesta heroica. Al cierre de éste, reivindicó la soberanía nacional: “¡Viva México, libre, independiente y soberano!” “¡Viva!”, se escuchaba al unísono entre las y los asistentes, en medio de una algarabía que se extendía en el primer cuadro de la Ciudad de México.

Saber más »
Destacada

“Para preservar nuestras libertades hay que defender la soberanía de México”

En el marco del 216 aniversario de la Independencia de México, es fundamental comprender el contexto que enfrenta hoy la defensa de la patria. Al respecto, el Segundo informe de gobierno de Sheinbaum Pardo refiere que esta defensa se materializa no sólo en lo territorial, sino también en sectores estratégicos. Entre ellos, detalla el trabajo en materia energética, alimentaria, financiera, comercial, sanitaria, científica, tecnológica e incluso satelital. Ante las presiones estadunidenses en diversos rubros, el documento de más de 1 mil páginas destaca que la relación bilateral se basa en el diálogo y en los principios de respeto a la soberanía, confianza mutua, responsabilidad compartida y cooperación sin subordinación. Asimismo, la presidenta afirma que para preservar nuestras libertades, incluida la de elegir la forma de nuestro gobierno y el proyecto de nación, es fundamental defender la soberanía de México

Saber más »
Ahora en vivo

Contralínea en vivo

Los sábados no entran morenos

“¿Cuál es tu tono de piel?”. Ojalá la pregunta ofendiera. Para la mayoría de mexicanos salir a un antro implica someterse al escrutinio de la