La prevalencia de obesidad entre niñas, niños y adolescentes de cinco a 19 años se cuadruplicó de 1990 a 2024, al pasar de 2 a alrededor del 8 por ciento a nivel mundial, informó la Organización Mundial de la Salud. En 2024, unos 170 millones de personas de esas edades vivían con obesidad: 70 millones tenían entre cinco y nueve años, y 100 millones, entre 10 y 19 años
El organismo (OMS) explicó que esta enfermedad puede afectar la salud desde etapas tempranas de la vida y aumentar el riesgo de diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares y otros padecimientos no transmisibles. Además, quienes viven con obesidad pueden sufrir estigma, discriminación y acoso, con efectos en su autoestima, salud mental, educación y calidad de vida.
Ante este panorama, la OMS publicó este siete de octubre sus primeras directrices mundiales para atender la obesidad en la infancia y la adolescencia. El objetivo es ir más allá de la pérdida de peso y mejorar la salud, el funcionamiento cotidiano y el bienestar a largo plazo.
Las directrices plantean una atención integral que combine alimentación saludable, actividad física y cambios de comportamiento, adaptada a la edad, la salud, la cultura y las circunstancias de cada niña, niño o adolescente y su familia.
En materia de alimentación, recomiendan planes estructurados y supervisados por profesionales con conocimientos de nutrición, que consideren las preferencias, los horarios de comida y los recursos de cada hogar. También reconocen que las familias con menos ingresos pueden tener más dificultades para conseguir alimentos saludables o pagar ciertos programas.
Respecto de la actividad física, la recomendación general de la OMS para la población de cinco a 17 años es realizar un promedio de al menos 60 minutos diarios a lo largo de la semana, con una intensidad de moderada a vigorosa. Asimismo, aconseja incorporar actividades que fortalezcan músculos y huesos al menos tres días por semana. Las actividades agradables, informales y no competitivas pueden facilitar la participación.
Para niñas y niños menores de 10 años, la OMS no recomienda medicamentos para tratar la obesidad, debido a la evidencia limitada sobre sus beneficios y a la incertidumbre sobre sus posibles efectos en el crecimiento, el desarrollo, la salud mental y otros parámetros fisiológicos.
La revisión científica en la que se basan las directrices no halló estudios de fármacos en menores de seis años. Entre quienes tienen de seis a nueve años, la evidencia fue escasa: siete estudios evaluaron metformina y uno, liraglutida. Tampoco se recomiendan para menores de 10 años la cirugía bariátrica ni los dispositivos para perder o controlar el peso.
En adolescentes de 10 a 19 años, el organismo señaló que puede considerarse el uso de medicamentos aprobados, conforme a sus indicaciones, únicamente cuando un programa supervisado que combine alimentación, actividad física y cambios de comportamiento no haya logrado los resultados esperados.
La directora del Departamento de Nutrición y Seguridad Alimentaria de la OMS, Luz María De Regil, recalcó que la base del tratamiento “no son los medicamentos ni la cirugía”, sino el acceso a un apoyo integral.
La salud mental forma parte de ese enfoque. De acuerdo con el organismo, la ansiedad, la depresión, la baja autoestima y la dificultad para regular las emociones pueden contribuir a hábitos alimentarios poco saludables, inactividad o aislamiento social. A su vez, el estigma y el acoso relacionados con la obesidad pueden deteriorar el bienestar emocional.
Por ello, la OMS recomendó atender la obesidad y los problemas de salud mental de forma temprana y conjunta, con participación de madres, padres o personas cuidadoras, mediante estrategias inclusivas y adecuadas a la edad.
El organismo advirtió que atender a quienes ya viven con obesidad no bastará para revertir el aumento mundial de la enfermedad. También se requieren políticas que faciliten el acceso a alimentos saludables y a espacios para la actividad física, incluidas medidas regulatorias y fiscales, así como acciones en educación, planificación urbana, transporte y protección social.



















