En la Ciudad de México, el último censo presentado por el gobierno capitalino registró a más de 2 mil 800 personas en situación de calle, expuestas a riesgos sanitarios y de inseguridad. La jefa de gobierno, Clara Brugada Molina, anunció su incorporación al Sistema de Cuidados mediante la Red de Atención, Cuidados y Construcción de Autonomía para Personas en Situación de Calle. La estrategia prevé habilitar espacios de alojamiento y atención integral para acompañarlas en la recuperación de su autonomía
Las personas en situación de calle en la Ciudad de México serán incorporadas por primera vez al Sistema de Cuidados de la capital, anunció la jefa de gobierno, Clara Brugada Molina. Según explicó, la medida busca sustituir el enfoque de asistencia social tradicional por una red pública integral basada en derechos y en la atención a las vulnerabilidades y capacidades de cada persona.
Al presentar el 7 de octubre de 2026 la Red de Atención, Cuidados y Construcción de Autonomía para Personas en Situación de Calle, la mandataria señaló que su administración busca transformar de raíz esta realidad mediante la apertura de cuatro nuevos espacios denominados Comunidades de Cuidados, que sustituirán el modelo tradicional de albergues.
Los cuatro inmuebles sumarán 16 mil metros cuadrados en zonas céntricas de la ciudad y tendrán capacidad para atender a más de 2 mil personas. Dos se ubicarán en el perímetro A del Centro Histórico y dos en zonas aledañas, debido a la concentración de esta población en el centro de la capital, explicó.
El proyecto contempla habilitar tres Comunidades de Cuidados en inmuebles existentes –uno de ellos, un espacio gubernamental donde operaban oficinas de finanzas– y construir una más. Posteriormente, la estrategia se extenderá de manera gradual con un centro en cada demarcación, de acuerdo con sus necesidades.
La iniciativa se respalda en la Ley del Sistema de Cuidados de la Ciudad de México, aprobada por unanimidad el 26 de mayo de 2026. Su operación estará a cargo de la Secretaría de Bienestar e Igualdad Social, la Secretaría de Salud Pública y el Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia de la Ciudad de México (DIF), con el apoyo de las dependencias encargadas de vivienda y trabajo.
De acuerdo con los datos del censo más reciente presentados por el secretario de Bienestar e Igualdad Social, Pablo Enrique Yanes Rizo, la capital registra 2 mil 878 personas en situación de calle. Se concentran principalmente en las alcaldías Cuauhtémoc, con cerca del 40 por ciento; Gustavo A Madero; Iztapalapa; y Venustiano Carranza. Para dar seguimiento a esta población, las autoridades prevén actualizar el censo de manera periódica y mantener un registro permanente.
En cuanto a la infancia, el censo contabilizó a 123 personas menores de edad en situación de calle, 32 de ellas en la alcaldía Cuauhtémoc. Su atención estará a cargo del DIF, que dispondrá de un albergue especializado para niñas, niños y adolescentes en situación de abandono, con prioridad en su interés superior y en evitar la separación de los núcleos familiares, de acuerdo con lo anunciado.
El total de 2 mil 878 personas es idéntico al reportado por Contralínea en diciembre de 2025. En aquella entrevista, Guillermo Alan García Capcha, entonces director ejecutivo del Instituto de Atención a Poblaciones Prioritarias (IAPP), explicó que el censo de 2025 registró un incremento de 156 por ciento respecto de 2024.
En esa entrevista, García Capcha indicó que Cuauhtémoc concentraba a mil 11 personas en situación de calle, equivalentes a alrededor del 35.1 por ciento del total. Señaló que predominaba la población de entre 18 y 59 años y que seis de cada 10 personas en esta situación no contaban con un documento de identidad.
Durante la presentación del 7 de octubre, Brugada Molina también anunció una redistribución de funciones institucionales: los espacios destinados a personas con discapacidad física o intelectual, o con problemas de adicciones, pasarán a ser coordinados directamente por la Secretaría de Salud Pública, con el objetivo de priorizar la atención médica e integral.
Las Comunidades de Cuidados sustituirán los “grandes galerones” con múltiples camas por habitaciones de menor capacidad que garanticen privacidad, descanso e intimidad, señaló la mandataria. Añadió que los inmuebles tendrán la calidad, el diseño arquitectónico y los servicios de las Unidades de Transformación y Organización para la Inclusión y la Armonía Social (Utopías).
Asimismo, indicó que estos espacios no funcionarán como “esquemas carcelarios”: dispondrán de áreas exclusivas para familias, permitirán el ingreso de animales de compañía y mantendrán horarios flexibles, adaptados a las actividades laborales o de convivencia de las personas usuarias. También incluirán instalaciones para practicar deporte y realizar actividades de música, cine, danza, teatro y arte.
El objetivo será impulsar la vida independiente de cada persona mediante el acceso a la identidad, a servicios de salud con seguimiento y medicamentos gratuitos, a una alimentación nutritiva, a la educación y a la capacitación para el empleo. A las personas con movilidad reducida o necesidades de cuidado permanente se les ofrecerán rehabilitación física y servicios de trabajo social, subrayó Brugada Molina.
En materia de salud mental y adicciones, los espacios contarán con salas especializadas de reducción de riesgos y daños, atención residencial intensiva de uno a seis meses y, de manera progresiva, un área toxicológica por centro. La atención se basará en el consentimiento informado y en el principio de no criminalizar el consumo, de acuerdo con el proyecto.
Por su parte, la secretaria de Salud Pública, Nadine Flora Gasman Zylbermann, detalló que la ruta de atención tendrá cinco etapas: territorio, valoración, Comunidades de Cuidados, hogares protegidos y autonomía. Señaló que el esquema busca garantizar que ninguna persona sea dada de alta de un hospital, tras una crisis, directamente a la calle y sin acompañamiento.
El acompañamiento será individualizado mediante un plan de vida y un expediente electrónico actualizado en tiempo real, con la coordinación de un comité técnico multidisciplinario. El esquema general contempla las “cinco A”: acercamiento, atención de las problemáticas, activación de alternativas, acompañamiento y construcción de autonomía.
El programa contempla espacios exclusivos, seguros y libres de violencia para mujeres, con asesoría jurídica y psicológica, así como estrategias y personal especializado para atender a la población LGBT+ en situación de calle.
La atención en campo se desplegará mediante brigadas territoriales multidisciplinarias en las 16 alcaldías las 24 horas del día. Integradas por profesionales de trabajo social y psicología, buscarán establecer vínculos de confianza y canalizar de forma voluntaria a quienes acepten la atención.
Consultada por la prensa sobre las personas que decidan permanecer en las calles, Clara Brugada señaló que el ingreso a estos espacios será voluntario. Además, anunció infraestructura pública complementaria, con baños públicos, clínicas y una unidad médica.
En enero de 2027, las personas atendidas en el albergue de Coruña serán trasladadas a la primera Comunidad de Cuidados o a los hogares protegidos, de acuerdo con sus necesidades. Para favorecer su integración económica, se promoverán cooperativas de trabajo dentro de los centros y se dará prioridad en el acceso a programas de vivienda a quienes completen su proceso de autonomía.
La mandataria capitalina confirmó que la atención también se brindará a personas migrantes extranjeras, quienes dispondrán de opciones para integrarse económicamente o recibir apoyo para retornar a sus lugares de origen. Anticipó que propondrá triplicar o aumentar aún más, el presupuesto destinado a esta atención en la iniciativa que enviará al Congreso local. También convocó a las organizaciones de la sociedad civil a participar en la estrategia.



















