Con un homenaje en la conferencia matutina, el gobierno de México despidió a Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, fallecido el 28 de octubre a los 92 años de edad, a quien la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo reconoció como un referente de la honestidad y la democracia.
La despedida comenzó con un “¡Hasta siempre, ingeniero Cárdenas!”, al que la primera mandataria añadió que “es muy sentida la pérdida”, por su sencillez, su trato amable, sus principios y convicciones. De su legado, destacó una concepción de la democracia construida desde abajo: “la que viene de abajo, no la democracia de las élites”, sino “como el pueblo y el poder”.
La titular del Ejecutivo federal recordó que en 1988 Cárdenas encabezó un movimiento democrático pacífico que canalizó el anhelo de cambio de millones de mexicanas y mexicanos. Aquella elección, en la que, según sostuvo, el ingeniero debió haber sido reconocido como presidente, “marcó el inicio de la transformación democrática”. También resaltó su trayectoria en defensa de la soberanía nacional y las causas sociales.
Durante el homenaje, la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, reconoció al hijo del general Lázaro Cárdenas del Río y de Amalia Solórzano como una figura fundamental de la transición democrática. Afirmó que su ejemplo demuestra que las convicciones adquieren sentido cuando se ponen al servicio del pueblo.
La funcionaria destacó la decisión del ingeniero Cárdenas de mantener por la vía pacífica la movilización contra el fraude electoral de 1988, que llevó a Carlos Salinas de Gortari a la Presidencia. Encabezar aquella lucha, dijo, implicó responder a las expectativas populares, cuidar la vida de quienes participaban y preservar la posibilidad de continuar la movilización.
La titular de Segob subrayó que el reconocimiento corresponde también a quienes acompañaron esa lucha en condiciones adversas. “Este homenaje pertenece también a quienes sostuvieron esa lucha en condiciones adversas, a quienes sufrieron persecución por un régimen autoritario y a quienes perdieron la vida por conquistar libertades”.
Sobre la trascendencia de aquel movimiento, sostuvo que la democracia actual es resultado de generaciones que resistieron y abrieron espacios para las transformaciones posteriores. En esa historia, afirmó, Cárdenas ocupa un lugar indispensable.
“Fue un líder histórico del México moderno. Fue el hombre que encendió la chispa de la esperanza ante un régimen autoritario y anquilosado”, señaló la secretaria, quien también lo calificó como precursor de la transformación de la vida pública nacional.
“México está de luto, es cierto, pero su enseñanza, su amor a la patria, sus principios y sus ideales seguirán con nosotros”, agregó Rodríguez al llamar a mantener vivo el legado del ingeniero.
Por su parte, Pablo Gómez Álvarez, presidente de la Comisión Presidencial para la Reforma Electoral, destacó que Cárdenas fue protagonista de la lucha histórica por el respeto al voto, al que consideró una herramienta fundamental para impulsar reformas sociales y defender la soberanía nacional.
El funcionario lo definió como “un gran líder popular, un demócrata consecuente, un patriota” y sostuvo que encabezó una ruptura política con “el entreguismo nacional, la antidemocracia y la corrupción”, al tiempo que reivindicó el papel del Estado en la atención de las necesidades sociales.
La defensa de los derechos de los trabajadores del campo y la ciudad, de las mujeres, los jóvenes y los indígenas fue otra de las banderas de Cárdenas, afirmó Gómez, quien recordó que el ingeniero también llamó a proteger a “los condenados a la pobreza”. Desde esa misma lógica, sostuvo que convocó al pueblo a interrumpir el camino del neoliberalismo, un modelo al que calificó de “empobrecedor, elitista, oligárquico, corrupto, antipopular, antidemocrático”.

Al referirse a 1988, Gómez destacó la perseverancia del ingeniero frente a las descalificaciones y los ataques políticos. “Cárdenas nunca traicionó”, afirmó, al señalar que mantuvo sus principios y los compromisos asumidos con el pueblo y la nación.
A su vez, la secretaria de las Mujeres, Laura Itzel Castillo Juárez, resaltó la congruencia entre el pensamiento y las acciones de Cárdenas, así como su compromiso con la democracia, la justicia social y la defensa de la soberanía. Lo recordó no solo como un dirigente político, sino como un hombre sensible y solidario.
La funcionaria relató que Cárdenas y su esposa, Celeste Solórzano, apoyaron a su familia durante los años de represión política, cuando su padre, Herberto Castillo, fue encarcelado. Recordó que ambos los recibieron en Apatzingán y brindaron apoyo a su madre en aquel momento difícil.
Aquel gesto, señaló, reflejaba una solidaridad que no se quedaba en las palabras, sino que se expresaba en acciones concretas. Por ello, consideró que la congruencia de Cárdenas constituye uno de sus legados más valiosos y que su partida deja también un vacío humano.
Al concluir el homenaje, Sheinbaum reiteró sus condolencias a los hijos del ingeniero, Lázaro, Cuauhtémoc y Camila, así como a sus familiares, amigos y seres queridos. La primera mandataria adelantó que buscará acordar con la familia la realización de un homenaje posterior.
La despedida institucional destacó así la huella de Cárdenas en la apertura democrática de México, la defensa del voto y la construcción de una alternativa política frente al régimen priista, además de su compromiso con la soberanía nacional y las causas populares.



















