Esclavitud rampante en el siglo XXI

Esclavitud rampante en el siglo XXI

Alrededor de 27 millones de personas son sometidas en el mundo a trabajos forzados por deuda, esclavitud doméstica, tráfico humano, explotación sexual, prostitución forzosa, trabajo infantil, venta de niños, matrimonios forzosos y venta de mujeres. Se trata de una condición que padecen personas principalmente de África y Asia, pero de la que no están exentos los países “desarrollados”


Isabel Soto Mayedo / Prensa Latina

Aunque la Declaración Universal de los Derechos Humanos establece que “nadie estará sometido a esclavitud ni a servidumbre”, casi 27 millones de personas, sobre todo infantes y mujeres, permanecen bajo esa condición en el mundo.

La abolición por parte de los Estados y gobiernos de esta práctica poco representa para quienes hacen caso omiso de las legislaciones y avalan tales crímenes de lesa humanidad.

La esclavitud por deuda, la doméstica, el tráfico humano, la explotación sexual, la prostitución forzosa, el trabajo infantil, la venta de niños, los matrimonios forzosos o venta de mujeres y ciertas formas de mendicidad son algunas de las modalidades en las que se manifiestan estas violaciones.

Datos de la Organización de Naciones Unidas confirman que en todos los continentes existen esclavos de ambos sexos, aunque los más afectados por el flagelo son Asia y África.

La desigualdad e injusticia del sistema capitalista expandido por el mundo, los conceptos con que se articula el poder y la tolerancia con que se acoge el fenómeno frenan la aplicación de las condenas de organismos internacionales.

Desde la década de 1970, la prohibición de la esclavitud es considerada una obligación en derecho internacional. Sin embargo, en nuestro tiempo, la amenaza, la violencia u otro tipo de coacciones físicas y morales sirven a los devenidos “propietarios”. Éstos disponen de manera absoluta de una persona sin que medie un documento de propiedad, más si son infantes o mujeres en condiciones de vulnerabilidad.

Tal aberración es observada por autoridades venales en muchos países, quienes callan o cuando menos se benefician de los sobornos de estos criminales.

En Mauritania, en el norte de África, el gobierno prohibió la esclavitud hace tres décadas, pero decenas de personas siguen siendo raptadas y llevadas a cautiverios para luego ser sometidas en regiones remotas de esa nación.

Ese país fue el último en abolir la esclavitud, en 1980, mas el desconocimiento de la ley por parte de la población explica por qué gran parte de los antiguos esclavos continúan bajo esa condición.

La Liga Mauritana de Derechos Humanos asegura que algunos nunca fueron liberados –alrededor de 90 mil–, en tanto, unos 300 mil regresaron después a los hogares de sus antiguos amos con el fin de ser acogidos nuevamente.

Faltó crear condiciones para que los liberados lograran oportunidades de trabajo u otras vías dignas de sustento, y eso es algo que afecta a buena parte de los sometidos a tales situaciones en las regiones más atrasadas económicamente.

La tradición esclavista de sociedades como ésta lastra valiosos intentos de avanzar en la erradicación definitiva del mal, pero no está en el sustrato de lo que acontece en otras regiones del mundo.

Comercio de seres humanos

El comercio de seres humanos ha creado una nueva clase de esclavos: mujeres y hombres obligados a cruzar al otro lado de la frontera mexicana en busca de un empleo que muchos de los gobiernos latinoamericanos son incapaces de ofrecerles.

En este caso, no se trata de negros encadenados, sino de ciudadanos de todas las edades y etnias, de los dos sexos, víctimas de la pobreza y, por consiguiente, de la maldad de los traficantes de personas hacia Estados Unidos.

En febrero de 2010, el Departamento de Seguridad Interna estadunidense acusó a 22 sospechosos en Houston, Texas, de vender inmigrantes mexicanos, usando compañías de servicio de transporte para introducirlos ilegalmente al país.

Según esa fuente, los traficantes encerraban a los emigrados en “casas clandestinas”, resguardadas por hombres armados y perros de asalto para impedir que huyeran.

México es una “enorme fuente de tránsito y destino”. El tráfico, con fines comerciales de explotación sexual y “trabajo forzado”. Mujeres, menores de edad, indígenas y “emigrantes indocumentados” son los grupos más vulnerables, señaló un Informe sobre trata de personas, del Departamento de Estado.

La trata de personas representa hoy el negocio ilegal de mayor crecimiento en el mundo, y a tono con pronósticos de entes internacionales, en 2010 destronará al tráfico de drogas como fuente número uno de dinero ilícito.

La Organización de las Naciones Unidas estima que, cada año, las personas traficadas rondan entre 600 mil y 800 mil, y su comercio genera ingresos anuales por 32 mil millones de dólares. Otros organismos afirman que esa cifra asciende a 40 mil millones de dólares.

Casi 12.3 millones de personas trabajan en condiciones de esclavitud en el mundo, de las cuales 2.4 millones fueron “vendidas”, muestran registros de la Organización Internacional del Trabajo.

De esa cantidad, 80 por ciento es explotada sexualmente; el resto realiza faenas de trabajo esclavo de todo tipo, añade el ente.

El fenómeno de la esclavitud se remonta a las civilizaciones antiguas. Históricamente se ha demostrado que su razón de ser radica en el fortalecimiento y sostenimiento de la actividad económica.

Aristóteles sostenía que es un fenómeno natural, lo cual dio pie a que otros investigadores consideraran la relación recíproca entre capitalismo y esclavitud.

Conforme varía en su dinamismo el capitalismo, el carácter represivo de la actividad laboral también cambia. Sin embargo, el economista estadunidense Lester Thurow sostiene que mientras la democracia es incompatible con la esclavitud, el capitalismo no lo es.

La esclavitud suele reaparecer en la misma proporción que avanzan las formas autoritarias de gobierno y proliferan las maneras de reducir la condición de personas sujetas a los designios de otras sin opción de réplica, discrepancia, decisión o protesta.

FUENTE: CONTRALÍNEA 176 / 4 DE ABRIL DE 2010

Artículo

Es más fácil imaginar el fin del mundo que el fin del capitalismo

Hace algunos años el filósofo Frederic Jameson dijo: “parece que hoy nos es más fácil imaginar la destrucción total de la tierra y de la naturaleza que el colapso del capitalismo tardío; quizás eso se deba a alguna debilidad en nuestra imaginación”. Y a pesar de su corta edad, los programadores y creadores de la mal llamada inteligencia artificial parece que no tienen imaginación para pensar por lo menos un mundo poscapitalista, pero sí para afirmar que la IA podría exterminar la vida humana de la faz de la tierra en 2030.

Saber más »
Lo más leído

Anuncia CDMX nuevo modelo de verificación mercantil con Código Avisa

Para evitar afectaciones económicas a los pequeños comercios y combatir la extorsión, el gobierno de la Ciudad de México implementará un nuevo esquema de verificación mercantil enfocado en la prevención y la corrección. El modelo establece que habrá cero clausuras para negocios de bajo impacto que incurran en faltas administrativas subsanables.

Saber más »
Lo más leído

Veracruz busca recaudar 426 mdp para construir CRIT en Minatitlán

El gobierno de Veracruz prevé concluir la construcción del Centro de Rehabilitación e Inclusión Infantil Teletón (CRIT) de Minatitlán durante el último trimestre de 2027. De acuerdo con las autoridades estatales, atenderá a niñas, niños y adolescentes con discapacidad de 41 municipios de la entidad, así como de estados vecinos.

Saber más »
Lo más leído

Saneamiento de ríos avanza 82%, pero persisten descargas y contaminación

El Gobierno federal reporta 82 por ciento de avance en la primera etapa del saneamiento de los ríos Atoyac, Lerma-Santiago y Tula, con 23 plantas de tratamiento construidas o rehabilitadas, 282 kilómetros de colectores y 260 kilómetros de cauces intervenidos. El balance ocurre mientras Conagua y Profepa mantienen inspecciones por descargas sin tratamiento, incumplimientos y posibles afectaciones ambientales, como las denunciadas en La Azucena y Huaxtla. El reto será determinar si las obras y acciones de vigilancia se reflejan en una mejora medible de la calidad del agua

Saber más »
Ahora en vivo

Contralínea en vivo

Es más fácil imaginar el fin del mundo que el fin del capitalismo

Hace algunos años el filósofo Frederic Jameson dijo: “parece que hoy nos es más fácil imaginar la destrucción total de la tierra y de la naturaleza que el colapso del capitalismo tardío; quizás eso se deba a alguna debilidad en nuestra imaginación”. Y a pesar de su corta edad, los programadores y creadores de la mal llamada inteligencia artificial parece que no tienen imaginación para pensar por lo menos un mundo poscapitalista, pero sí para afirmar que la IA podría exterminar la vida humana de la faz de la tierra en 2030.