AMLO reaparece y revela que Fobaproa costará $8.4 billones; se pagará hasta 2050

AMLO reaparece y revela que Fobaproa costará $8.4 billones; se pagará hasta 2050

Cuando termine de pagarse la deuda del Fondo Bancario de Protección al Ahorro (Fobaproa), probablemente en 2055, habrá costado al pueblo de México 8 billones 400 mil millones de pesos, reveló el expresidente Andrés Manuel López Obrador. El monto representa casi la mitad de la deuda pública total del país actualmente.

En un mensaje videograbado y transmitido en sus redes sociales la tarde de este 30 de septiembre, a propósito de la presentación de su libro Pueblo, AMLO criticó al priísta Ernesto Zedillo no sólo por su responsabilidad en dicho latrocinio, sino también por su entreguismo a los intereses estadunidenses, país con el que pactó la supuesta transición “democrática” del PAN a cambio de un préstamo para contener la crisis del “error de diciembre de 1994.

López Obrador acusó a Zedillo de convertir la deuda privada de los bancos en pública, y recordó que hasta ahora ha costado 1 billón 600 mil millones de pesos solamente de intereses, pues el capital se mantiene intacto. Desde Palenque, Chiapas, alertó que ese esquema seguirá funcionando así “hasta el 2050, si nos va bien”.

También recordó que el rescate bancario fue aprobado tanto por el PRI como por el PAN –de hecho, fue Felipe Calderón, entonces líder de Acción Nacional, quien pactó con el gobierno zedillista– y lamentó que, pese a ese antecedente, todavía haya quienes “aplauden” a Zedillo y cuestionan a los gobiernos de la cuarta transformación.

El expresidente AMLO ejemplificó el periodo neoliberal –al que calificó como neoporfirista– no sólo con el caso del Fobaproa: también recordó que, entre 1982 y 2018, los prianistas entregaron a extranjeros y a particulares los bienes de la nación: bancos, ferrocarriles, minas y empresas públicas. Todo ello, como una continuación del modelo impuesto por Porfirio Díaz, a quien acusó de entregar el petróleo, las tierras, las aguas, los ferrocarriles y las minas a compañías extranjeras.

Sobre el papel de las empresas trasnacionales y los grandes capitales, López Obrador rememoró que, durante décadas, no pagaron impuestos debido a un mecanismo creado por José López Portillo, llamado consolidación fiscal. De éste, dijo, permitía a una empresa grande diluir sus ingresos mediante empresas de papel; de forma que, al final, no reportaba utilidades ni pagaba impuestos.

Al respecto, señaló que en los gobiernos de Felipe Calderón y Peña Nieto, 50 grandes corporaciones –incluidos bancos– recibieron condonaciones fiscales por 300 mil millones de pesos. Y aclaró que ese esquema terminó con la reforma al artículo 28 de la Constitución realizada durante su sexenio, que ya no permite este tipo de condonaciones.

Estados Unidos y el injerencismo actual

En su videomensaje, López Obrador también habló de los “vicios” propios del modelo de desarrollo estadunidense, al que atribuyó buena parte de la crisis social del vecino país: la desintegración familiar, el consumo de drogas –que cobra entre 70 mil y 80 mil vidas al año por sobredosis, frente a 500 muertes anuales por la misma causa en México– y el uso excesivo de redes sociales e internet entre los jóvenes, a quienes consideró expuestos a “información tóxica”.

Agregó que la mitad del presupuesto estadunidense se destina a la industria bélica, y adelantó que escribirá un libro con una propuesta dirigida a Estados Unidos sobre este tema, “porque somos vecinos, somos amigos”.

También abordó la histórica injerencia estadunidense. Narró que, durante la Revolución Mexicana, el embajador estadunidense Henry LaneWilson participó en el golpe de Estado contra Francisco I Madero, y en su posterior asesinato junto con el vicepresidente José María Pino Suárez. En contraste, reivindicó la figura de los presidentes estadunidenses Abraham Lincoln y Franklin D Roosevelt, a quienes dijo que los mexicanos deben recordar con respeto: Lincoln, por no reconocer al emperador Maximiliano de Habsburgo, y proteger al gobierno de Benito Juárez durante la invasión francesa; y Roosevelt, por no oponerse a la expropiación petrolera del presidente Lázaro Cárdenas en 1938.

López Obrador también relató un episodio más reciente de injerencia extranjera, ocurrido durante la crisis económica del sexenio de Zedillo: el rescate financiero que el entonces presidente estadounidense Bill Clinton ofreció a México, a cambio de hipotecar los ingresos petroleros del país en una cuenta en Nueva York.

Afirmó que, de acuerdo con un libro escrito por el excandidato priísta Francisco Labastida, existió además un acuerdo para favorecer la llegada de Vicente Fox a la presidencia, mediante el cual Zedillo habría instruido a gobernadores del PRI que no apoyaran la campaña de Labastida.

Sobre la actuación de los medios de comunicación durante su gobierno, el exmandatario acusó a buena parte de la prensa, la radio y la televisión mexicanas de operar como opositores sistemáticos. Y acusó a algunos comunicadores con nombre y apellido de actuar como voceros de intereses empresariales y de la derecha. También relató que un directivo de Televisa le confesó en su momento que la empresa obtenía ingresos por “hacer favores” a cambio de negocios con el gobierno, como la construcción de hospitales privados o la administración de cárceles.

El grueso del mensaje estuvo dirigido a la presentación de su nuevo libro, titulado Pueblo. Explicó que el libro consta de 10 capítulos que recorren más de 200 años de historia política de México, desde la independencia hasta lo que llamó la cuarta transformación. También reveló que dedicó la obra a la presidenta Claudia SheinbaumPardo, a quien calificó como “la mejor presidenta del mundo, incluyendo hombres y mujeres”.

El expresidente explicó que el libro se llama Pueblo porque el 99 por ciento de los mexicanos forma parte de ese concepto, frente a un 1 por ciento de la población que, según afirmó, no se identifica como tal.

 

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