El mentiroso Espino desde su pedestal
Harto del sabotaje golpista de Manuel Espino y su mafia político-religiosa, Calderón dejó atrás las indirectas y les imputó lo de ser una facción dedicada a las “mezquindades, envidias, ruindades… porque es muy fácil pontificar sentados, como dije alguna vez, desde la columna de mármol, desde el pedestal que se convierte, precisamente por la inacción, en pedestal de imbéciles”, como trascribieron las reporteras Claudia Herrera y Herminia Miranda (La Jornada e Impacto, 10 noviembre de 2008).









