Tras el aseguramiento de 770 tortugas del género Kinosternon en el Aeropuerto Internacional de Tijuana, Baja California, autoridades ambientales activaron un operativo de atención y reubicación de los ejemplares, con el objetivo de evitar su muerte y garantizar su resguardo conforme a la normatividad ambiental.

Luego del decomiso ocurrido el 12 de noviembre pasado, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) puso en marcha una estrategia de emergencia para atender a las tortugas sobrevivientes, que incluyó atención veterinaria especializada y su traslado progresivo a espacios con condiciones adecuadas para su conservación.
Como parte de esta estrategia, los ejemplares recibieron atención médica con el apoyo del Zoológico Parque del Niño, en Ensenada. Posteriormente, el 24 de diciembre, la Profepa coordinó el traslado aéreo de 640 tortugas a una Unidad de Manejo para la Conservación de la Vida Silvestre (UMA), ubicada en Comalcalco, Tabasco, entidad que cuenta con el clima, la infraestructura y la experiencia técnica necesarias para el cuidado de esta especie.
La operación logística fue resultado de varias semanas de coordinación entre las oficinas de Profepa en Baja California y Tabasco, así como del apoyo de la aerolínea Aeroméxico, que facilitó el traslado de los ejemplares.

De acuerdo con el corte informativo al 6 de enero, de las 770 tortugas aseguradas, 640 ya se encuentran en Tabasco, donde presentan condiciones estables y una adaptación progresiva al nuevo entorno. Incluso, algunos reportes técnicos señalan que varias hembras muestran signos de preparación para anidar, lo que indica un estado general favorable.
Las autoridades ambientales mantienen seguimiento permanente tanto de las tortugas trasladadas como de aquellas que permanecen bajo resguardo en Baja California, mientras continúan los procedimientos legales relacionados con el caso.
El aseguramiento se da en un contexto en el que el tráfico ilegal de vida silvestre sigue representando una de las principales amenazas para la biodiversidad en México, particularmente para especies que son extraídas de su hábitat para su comercialización clandestina.

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