Petróleos Mexicanos (Pemex) reportó un fortalecimiento financiero y operativo tras alcanzar en 2025 el mayor procesamiento de crudo de su historia, reducir su deuda en más de 20 mil millones de dólares y aumentar en 34 por ciento su inversión para 2026, de acuerdo con información presentada por el gobierno federal en la conferencia presidencial.
El procesamiento de petróleo llegó a 1.5 millones de barriles diarios, cifra que la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo destacó como resultado del plan de fortalecimiento de la empresa productiva del Estado, que incluye la integración del sistema nacional de refinación y la ampliación de su infraestructura.
La mandataria sostuvo que los resultados reflejan un cambio en el modelo energético del país y señaló que Pemex opera actualmente como una empresa pública estratégica enfocada en el abastecimiento energético nacional.
La primera mandataria aseguró que la integración de ocho refinerías –las seis históricas, la refinería Olmeca en Dos Bocas y Deer Park en Texas– permitió aumentar la eficiencia operativa y fortalecer la producción de combustibles.
Por su parte, la secretaria de Energía, Luz Elena González Escobar, afirmó que la paraestatal enfrentó durante el periodo neoliberal un proceso de endeudamiento que la colocó como una de las empresas petroleras con mayores pasivos a nivel mundial. Sin embargo, señaló que en 2025 se logró revertir esa tendencia mediante disciplina financiera, cumplimiento de obligaciones y pago a proveedores.
El director general de Pemex, Víctor Rodríguez Padilla, detalló que la reducción de la deuda coloca a la empresa en su nivel más bajo en los últimos 11 años y destacó que también se registró una mejora en la calificación crediticia.
Añadió que la producción de hidrocarburos se estabilizó con un incremento anual superior a 122 mil barriles diarios y que el desempeño de las refinerías permitió alcanzar márgenes positivos de refinación, con un promedio de 12 dólares por barril.
Asimismo, informó que entre julio y diciembre de 2025 las ventas de gasolina, diésel y turbosina crecieron cerca de 8 por ciento, mientras que la comercialización de subproductos petroleros, como azufre, coque y asfalto, también registró aumentos significativos.
En el sector petroquímico y de fertilizantes, Pemex reportó incrementos en la producción de insumos estratégicos para el campo mexicano, además de la modernización de complejos industriales en Veracruz y otros estados.
El gobierno federal prevé que, con la ejecución de nuevos proyectos estratégicos, la empresa alcance una producción de 1.8 millones de barriles diarios y amplíe su participación en el desarrollo de energías emergentes como el hidrógeno verde, la energía eólica marina y el aprovechamiento de litio.
Las autoridades federales sostienen que estos resultados buscan consolidar a Pemex como un actor clave en la seguridad energética del país y en el suministro de combustibles, en un contexto de transformación del sector energético nacional.



















