Los gobiernos de México y Estados Unidos iniciaron formalmente los trabajos sobre minerales críticos y acuerdos multilaterales en la materia. Ello, luego de que se anunciara el plan de acción que busca asegurar el suministro de estos minerales estratégicos para la fabricación de productos tecnológicos.
De acuerdo con el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, el plan contempla el desarrollo de consultas mutuas entre ambas naciones, intercambio de información estratégica y la presentación de alternativas conjuntas sobre los minerales de interés común, “siempre con respeto a nuestra soberanía”.
En un vídeo difundido en sus redes sociales, el funcionario explicó la relevancia de dichos insumos para las economías del mundo. “Los minerales críticos son aquellos minerales con los que no cuenta un país y que necesita importar de otro país”; o que los adquiere, pero hay algún problema en el lugar de origen, y por esa razón “varía mucho la lista”.
Ante la entrada en vigor de la estrategia, cuyo plazo inicial es de 60 días, Ebrard anunció que el gobierno mexicano sostendrá una reunión con una delegación del gobierno de Canadá –administración encabezada por el primer ministro Mark Carney– el próximo 16 de febrero, además de encuentros con otros socios estratégicos como Japón y la Unión Europea, con el objetivo de ampliar los esquemas de cooperación internacional en esta materia.
El funcionario compartió que en este nuevo ordenamiento se va a presentar un acuerdo multilateral en minerales críticos: “¿Cuál es la instrucción que tengo? […] que estemos participando; porque como decía el primer ministro de Canadá: si no estás en la mesa participando, estás en el menú. Y nosotros estamos en la mesa”.
El acuerdo, presentado por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR, por sus siglas en inglés) y la Secretaría de Economía, busca establecer un nuevo esquema de comercio preferencial para estos minerales, basado en mecanismos como precios mínimos ajustados en frontera, políticas comerciales coordinadas y cooperación regulatoria.
Con ello, se contemplan las medidas comerciales y regulatorias, el establecimiento de estándares para minería y el procesamiento, cooperación técnica, promoción de inversiones, mapeo geológico conjunto, investigación y desarrollo de nuevas tecnologías, creación de reservas estratégicas y respuestas rápidas ante crisis en las cadenas de suministro.



















