Ante el anuncio de que el gobierno de Estados Unidos analiza la posibilidad de ajustes operativos en la aplicación de aranceles al acero y aluminio, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, informó que aún no existe una propuesta concreta, y expresó su expectativa de que estas medidas se materialicen.
Lo anterior luego de que el representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, señalara que Washington evalúa modificar aspectos en la implementación de los gravámenes.
La primera mandataria explicó que el gobierno mexicano ha manifestado de forma constante su preocupación, ya que los aranceles al acero y aluminio no solo aplican a materias primas, sino también a productos derivados.
“Aún no tenemos algo muy concreto y esperamos que realmente ocurra. Es algo que hemos solicitado de manera permanente. Los aranceles al acero y al aluminio no solamente son al acero y aluminio puro, o placas de aluminio o de acero, sino también a derivados, particularmente los derivados que vienen en algún equipo, lo que genera muchos problemas”,
Asimismo, la titular del Ejecutivo federal indicó que existe conocimiento sobre la posibilidad de un reajuste en los gravámenes, aunque subrayó que México esperará a un anuncio oficial para fijar una postura.
Actualmente, la administración del presidente Donald Trump mantiene aranceles de 50 por ciento a las importaciones de estos recursos. Además, amplió la lista de productos sujetos a estos impuestos, incluyendo refrigeradores, lavadoras y otros bienes manufacturados, cuyo gravamen se calcula con base en el contenido de acero incorporado en cada artículo.
La presidenta advirtió que este nivel de impuesto es elevado, que no sólo afecta el comercio bilateral, sino que también repercute en la economía estadounidense al provocar incremento de precios e inflación.



















