La minería fue uno de los sectores en los que la economía mexicana renunció a la soberanía y a la presencia de empresas estatales durante los gobiernos neoliberales. Desde los cambios hechos a la Ley Minera en el sexenio de Carlos Salinas hasta Enrique Peña Nieto, las empresas privadas se llevaron enormes cantidades de minerales y metales preciosos, y nos dejaron los desastres derivados de dicha actividad: derrames tóxicos, contaminación de ríos y las consecuencias para la población mexicana que es la que padece la actividad minera.
Y de regalías mineras y pago de impuestos ni hablar, es pírrica la cantidad que pagan las principales empresas mineras en nuestro país comparado con lo que se llevan. De ahí que sea una actividad altamente lucrativa.
Derivado de ello, la política del expresidente López Obrador fue dejar de dar concesiones mineras, particularmente las de cielo abierto, una de las minas más contaminantes en el mundo. En 2018, cuando llegó López Obrador a la presidencia, el territorio concesionado era de 20.9 millones de hectáreas en 2018, y se decretó detener las nuevas concesiones mineras.
Pero no se quedó ahí, se hicieron otros tres movimientos. Uno, revisar las concesiones mineras, ordenarlas, exigirles lo que por ley deben pagar en impuestos. En segundo lugar, una nueva Ley Minera en 2023. El tercero –no ligado directamente pero importante– la democratización del poder judicial, espacio político en el que las mineras encontraron la forma de darle vuelta tanto a los pagos como a la política minera obradorista.
Sin embargo, a tres años de la publicación de la Ley Minera hace falta la publicación de un reglamento en donde queden estipuladas las competencias de las instituciones, así como los lineamientos para los sujetos implicados en el sector minero: empresas privadas, órganos reguladores, instituciones públicas, consultas a comunidades, revisión de principio a fin de la mina. Y, desde luego, las sanciones.
El Segundo informe de gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum destaca que en 8 años de los gobiernos de la cuarta transformación el territorio concesionado se redujo a 9.19 millones de hectáreas, la mitad del que se tenía en 2018. Ello implica que se pasó del 10.7 por ciento del territorio concesionado al 4.6 por ciento en 2025. Es un gran logro la recuperación del territorio.
Importancia geopolítica de Sonora
Sonora se posiciona como un nodo especial en disputa. El Informe señala que a diciembre de 2025 “se concluyó la exploración de 13 áreas estratégicas en Sonora. Ello ayudó a fortalecer el Plan Sonora, por el potencial para atraer inversión y asegurar el abastecimiento de minerales clave en la transición energética y el desarrollo tecnológico del país”.
El documento destaca que “Se generó y proporcionó información a la entidad Litio para México, resultado de la exploración a escala regional de las localidades El Picacho y Sahuaripa, Sonora, con características geológicas favorables para contener este mineral”.
Respecto a Sahuaripa, es parte de la zona declarada como reserva mineral de litio junto con los municipios de Arivechi, Bacadéhuachi, Huásabas, Divisadero, Granados, y Nácori Chico. El nombre de la reserva es Li-Mx 1, y consta de poco más de 234 millones de hectáreas.
Figura 1. Reserva mineral de litio Li-Mx 1

Fuente: DOF[1]
El informe señala que en este estado gobernado por Morena se encontraron dos áreas con wollastonita y otra por oro, plata, plomo y zinc. Una de las empresas que tiene proyectos de oro y plata en el estado y sobre todo en El Picacho es Tocvan Ventures. Esta empresa tiene 2 mil 414 hectáreas concesionadas.
Figura 2. Presencia de Tocvan Ventures en Sonora

Fuente: Tocvan Ventures
Según el Anuario Estadístico de la Minería Mexicana, en 2024 Sonora produjo el equivalente a 247 mil 620 millones de dólares corrientes. A nivel nacional, los principales minerales metálicos producidos y exportados en 2024 fueron cobre (5 mil 383 millones de dólares), plata (2 mil 812 millones de dólares), hierro con (1 mil 541 millones de dólares), aluminio con (1 mil 332 millones de dólares), plomo y zinc. Todos estos son minerales considerados críticos por Estados Unidos, país al que se dirigieron el 57 por ciento de las exportaciones totales de minerales metálicos y no metálicos en 2024. China ocupó el segundo lugar con un 30 por ciento.
Cuadro 1. Principales minerales exportados por México en 2024
| Metal | Millones de dólares corrientes |
| Cobre | 5383.4 |
| Plata | 2812.6 |
| Fierro | 1541.0 |
| Aluminio | 1332.6 |
| Plomo | 1238.3 |
| Zinc | 773.9 |
Realización propia con datos del Anuario estadístico de la Minería Mexicana, 2024
Asignaciones de exploración y hallazgos minerales
Además, el informe señala que en los estados de Chihuahua, Durango, México, Nayarit, Sinaloa, Sonora y Zacatecas se estudiaron 19 áreas de interés geológico susceptibles de contener yacimientos minerales de rendimiento económico.
Se informa que la cartografía geológica y geoquímica del país ya supera la mitad. Se han cartografiado a escala 1:50 mil alrededor de 1 millón 111 mil 452 kilómetros cuadrados, lo que equivale a 56.6 por ciento de la superficie terrestre. Con ello, también se identificaron 25 nuevas zonas prospectivas de minerales de importancia para diversos sectores, aunque el informe no da más detalles al respecto.
Por otro lado, en 2025 se hicieron hallazgos relevantes que posicionarán a México en un lugar importante dada la disputa entre las principales potencias por minerales críticos.
En septiembre del año pasado se informa que se iniciaron operaciones de tres proyectos amparados por las órdenes de exploración publicadas en el Diario Oficial de la Federación (DOF). Además, se concluyeron dos estudios de grafito, dos de carbón y cinco de minerales radiactivos; y en tres zonas se encontraron valores anómalos de uranio y torio.
Esos permisos según el DOF son el lote Delia para exploración de oro ubicado entre Puerto Peñasco y Sonoyta. Es una asignación de 15 hectáreas.
Figura 3. Asignación lote Delia

Fuente: DOF, 2025
Otra asignación fue el lote La Soledad para exploración de cobre, molibdeno, oro y tungsteno ubicado entre Durango y Sinaloa. Es una superficie de 6 hectáreas.
Figura 4. Asignación lote La Soledad

Fuente: DOF, 2025
Y, por último, el lote Las Granadas, para explorar plomo, zinc, cobre, oro y plata. Es una superficie de 75 hectáreas.
Figura 5. Asignación lote Las Granadas

Fuente: DOF, 2025
El hallazgo no es menor, pues debe ser leído bajo las condiciones internacionales actuales. O sea, la disputa internacional por minerales, el declive hegemónico de Estados Unidos y las nuevas formas de intento de control, injerencia e intromisión en decisiones soberanas por parte de esta potencia mundial, llevan a pensar en el concepto de neocolonialismo. Si antes Estados Unidos controlaba, deponía y amparaba golpes de estado para controlar países, hoy secuestra presidentes, viola el derecho internacional, amaga, chantajea y presiona económica y diplomáticamente no para controlar un país entero como antes –con los altos costos políticos y económicos que ello implicó–, sino para sustraer los recursos que requiere en un momento crítico de la economía yankee.
En ese sentido, la Cuenca de Burgos al norte del país cobra mayor relevancia, no solo por la probable existencia de gas no convencional y su posible comercialización, sino porque, como han señalado expertos en geología, ahí también hay yacimientos de carbón, de uranio y quizá otros minerales. En resumen, la Cuenca de Burgos y el norte del país es para México lo que la Franja del Orinoco es para Venezuela.
El gran ausente aquí es el Acuerdo que estableció la Secretaría de Economía con Estados Unidos en materia de minerales estratégicos, anunciado en febrero de 2026 y al cual, le daba 60 días para acordar lo siguiente:
- Los participantes debatirán la viabilidad y el desarrollo de políticas y mecanismos comerciales coordinados, incluidos niveles mínimos de precios ajustados en frontera para las importaciones de minerales críticos, centrándose en primer lugar en determinados minerales críticos que se determinarán.
- Los participantes celebrarán consultas adicionales sobre la forma en que esos niveles mínimos de precios podrían incorporarse a un acuerdo plurilateral sobre el comercio de minerales críticos, incluida cualquier otra disposición necesaria para garantizar la resiliencia de las cadenas de suministro de las partes contratantes en ese acuerdo.
- Los participantes identificarán proyectos específicos de extracción, procesamiento y fabricación de minerales críticos de interés mutuo en Estados Unidos, México o terceros países que cumplan con las normas de conducta empresarial responsable reconocidas internacionalmente, y priorizará la financiación y otro apoyo político para esos proyectos. Los participantes se esforzarán por lograr una mayor transparencia en el mercado al compartir información sobre la ubicación de posibles yacimientos minerales críticos desarrollados por sus respectivos topógrafos gubernamentales, incluidos el US Geological Survey y el Mexican Geological Survey.
Aníbal García Fernández*
*Doctor, magister y licenciado en estudios latinoamericanos por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Miembro de los grupos de trabajo de CLACSO “Crisis y economía mundial” y “Violencias en Centroamérica”. Sus principales líneas de estudio son la Guerra Fría Interamericana, geopolítica energética, dependencia e integración latinoamericana, militarismo y relaciones económicas entre Estados Unidos y América Latina.
[1] https://dof.gob.mx/nota_detalle_popup.php?codigo=5680091



















