El programa Salud Casa por Casa ha realizado más de 27 millones de consultas médicas domiciliarias a personas adultas mayores y personas con discapacidad derechohabientes de las Pensiones del Bienestar, informó la secretaria de Bienestar, Leticia Ramírez Amaya.
Durante la conferencia presidencial, la funcionaria detalló que el programa ha visitado 10 millones 276 mil 651 hogares en el país como parte de una estrategia de prevención y seguimiento de la salud.
De las consultas realizadas, más de 12 millones corresponden a primeras visitas. Además, 8 millones 300 mil personas han recibido una segunda visita y casi 6 millones, una tercera.
Por su parte, el subsecretario de Bienestar, Jesús Salvador Valencia, explicó que el personal de enfermería y medicina brinda atención según las condiciones de cada persona.
Quienes no presentan enfermedades reciben orientación para prevenir padecimientos y otros riesgos para la salud. En el caso de quienes tienen una enfermedad diagnosticada y controlada, el personal verifica que sigan el tratamiento prescrito por sus médicos.
Las personas en condición de postración reciben visitas con mayor frecuencia, aproximadamente cada dos meses.
El personal también identifica a personas con posibles enfermedades crónico-degenerativas no diagnosticadas o con padecimientos descontrolados. Para ello, revisa la presión arterial y los niveles de glucosa, colesterol y triglicéridos. Cuando detecta alguna alteración, canaliza a la persona a la institución de salud que le corresponde.
Como resultado de estas canalizaciones, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) ha atendido a 568 mil 800 personas con hipertensión arterial; el IMSS-Bienestar, a 117 mil; el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), a 161 mil, y Petróleos Mexicanos (Pemex), a 5 mil 600, según el subsecretario.
En cuanto a las personas con diabetes, el IMSS ha atendido a 147 mil 600; el IMSS-Bienestar, a 37 mil; el ISSSTE, a 40 mil 500, y Pemex, a 500.
El funcionario explicó que las instituciones contactan a las personas canalizadas para programar una consulta y, cuando es necesario, realizar estudios y proporcionar medicamentos. Quienes no pueden trasladarse a una clínica pueden recibir atención domiciliaria.
Después de la atención institucional, el personal de Salud Casa por Casa da seguimiento a la evolución del paciente.
Ramírez Amaya vinculó el programa con el humanismo mexicano impulsado por la actual administración. “Es un gobierno que no espera que la gente llegue, sino que sale a su encuentro y toca la puerta de su hogar para acompañarles”, expresó.



















