La jurista sudafricana Navanethem Pillay, conocida como Navi Pillay, quien presidió la comisión independiente de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) cuyo informe de 2025 concluyó que Israel cometió genocidio en la Franja de Gaza, ganó el Premio Nobel de la Paz 2026, anunció este viernes 9 de octubre el Comité Noruego del Nobel.
El comité explicó que Pillay merece el galardón “por sus esfuerzos para promover la paz y el derecho internacional”. Señaló que el premio reconoce a una persona que, con “excepcional valentía e integridad”, abrió el camino hacia un orden jurídico global más completo y ha sido fundamental para que se persigan los crímenes de guerra, los crímenes de lesa humanidad y el genocidio.
Pillay, quien fue alta comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos de septiembre de 2008 a agosto de 2014, cuenta con una trayectoria de más de 50 años, desde la lucha contra el apartheid en su país natal hasta la defensa de la población civil en zonas de conflicto, de acuerdo con una publicación de Noticias ONU.
Además, fue jueza del Tribunal Penal Internacional para Ruanda (TPIR) y de la Corte Penal Internacional (CPI), en La Haya. Actualmente, se desempeña como jueza ad hoc en la Corte Internacional de Justicia (CIJ), en el caso de Gambia contra Myanmar por presuntas violaciones de la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio.
El comité identificó un hilo conductor entre su labor inicial en defensa de Nelson Mandela y de otras personas que se enfrentaron al apartheid y su participación como jueza en algunos de los procesos judiciales internacionales más relevantes de nuestro tiempo.
El secretario general de la ONU, António Guterres, felicitó a Pillay y destacó su participación en procesos históricos de la justicia internacional. La describió como “una campeona del derecho internacional y de los derechos humanos” durante décadas y “una voz firme e independiente de la justicia”. Subrayó que ha demostrado que la fuerza del derecho debe prevalecer sobre el derecho de la fuerza.
El alto comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, la felicitó desde Ginebra y la describió como una “hermana mayor”. Señaló que calificar el reconocimiento de merecido sería quedarse corto, especialmente cuando los derechos humanos están bajo ataque en tantos frentes, incluso por parte de quienes ostentan un enorme poder.
En una entrevista con Noticias ONU en Ginebra, en octubre de 2025, Pillay recordó que no pensó que el apartheid terminaría durante su vida. Sin embargo, destacó el apoyo colectivo de personas de todo el mundo, incluso de niños, y sostuvo que, si eso fue posible, se puede tener “un mejor sistema de protección de los derechos humanos”.
También dijo que, cuando la ONU comenzó, era “solo un club para los Estados” y que los mecanismos actuales de protección de los derechos humanos son resultado de la presión de la sociedad civil.



















