Peñismo y Excélsior violan libertades de escribir y publicar

En la retaguardia del calderonismo, ya inició de facto el sexenio peñista. El mexiquense está montado en su triunfo dudoso, debido a las transas de Soriana, Monex, Scotiabank y los tres depósitos de Eruviel Ávila Villegas, desgobernador del Estado de México, que a través de su secretario de Finanzas acaba de reconocer que “hicieron tres depósitos millonarios a particulares, […] donde el particular Marcos González Pak apareció como beneficiario de 50 millones de pesos […]; los otros dos depósitos se realizaron después de la elección del 1 de julio, pero el funcionario no especificó monto ni nombre o nombres de los beneficiarios” (Reforma, 7 de septiembre de 2012).

Eric J Hobsbawm: historiador de las revoluciones

Físicamente dejó de existir quien mejor conoció el pasado con la perspectiva del presente. Eric J Hobsbawm (1917-2012) fue un investigador y pensador inglés de talla universal que sobrevivió a la barbarie nazifascista que desató la violencia del siglo pasado y apuntaló la del siglo XXI, y con su magnífica obra ha dejado un archivo histórico, desde las Revoluciones de 1789 a la de 1917 (de París a Moscú), hasta las luchas obreras que moldearon Estados más o menos democráticos, y más o menos autoritarios que alcanzaron dictaduras y totalitarismos. En Historia del Siglo XX, Hobsbawm dice: “Nuestro siglo demuestra que el triunfo de los ideales de la justicia y la igualdad, siempre es efímero; pero […] si conseguimos preservar la libertad, siempre es posible comenzar de nuevo […]. Es necesario conservar la esperanza incluso en las situaciones más desesperadas”.

Las elecciones: Ramos y Musacchio

La cínica frase de Calderón para justificar su ascenso a la Presidencia de la República, a partir de su dudoso triunfo electoral, “haiga sido como haiga sido”, prevalece también para la sospechosa victoria de Peña.

Proust: del tiempo perdido al recobrado

Tiempo y espacio que la Física de Isaac Newton (consultar de Paul F Schurmann, Historia de la física; y de Rita G Lerner y George L Trigg, Enciclopedia de la física) resuelve matemáticamente, la literatura soluciona creando un tiempo y un espacio para escenificar poesía y prosa, donde transcurren el amor, las pasiones (antes prohibidas, hoy permitidas como conquistas jurídico-civiles) y cuyas historias, la fantasía y las “razones del corazón que no entiende la razón”, sus autores recrean como novela.

¿Y el mecanismo de protección a periodistas?

Los dos sexenios panistas (aunque no de todos los militantes de Acción Nacional, desfundado por foxistas y calderonistas) políticamente fueron un fracaso como alternancia. Y es que resultaron más y peor de lo mismo. En consecuencia, tampoco hubo transición a más democracia, ya que han dejado menos democracia representativa y combatieron a la democracia directa, es decir, la que se manifiesta en las protestas, combatieron huelgas, críticas y derecho de petición tratando de acotar el derecho a reunirse y asociarse pacíficamente para tomar parte en los asuntos políticos del país; y desoyeron las protestas contra actos de autoridad.

En el corazón de la insurgencia criminal mexicana

En lugar de que los mexicanos abrevaran cultura en novelas, poesía, ciencia jurídica, medicina, teorías políticas, económicas, etcétera, tenemos textos sobre el trágico asunto de las drogas-narcotraficantes y su conexión con el golpismo militar que las combate, arrojando cientos de miles de homicidios, secuestros, desapariciones, fosas comunes; más cárceles y presos (sin capturar a sus cabecillas: Joaquín Guzmán Loera, el Chapo, es una leyenda desde que fue dejado en libertad con el camuflaje de una fuga de película de gánster estadunidense: sacado de un penal ¡de alta seguridad!, entre la ropa sucia. La guerra calderonista empuja a la nación a una guerra de todos contra todos y nuestras vidas penden de un hilo que jalan sicarios, policías, soldados y marinos como si no hubiera gobierno ni Estado.

Australian Online Pokies