Espionaje estadunidense, montado sobre instituciones mexicanas de seguridad nacional

El gobierno de Estados Unidos instaló su estructura de espionaje político, social y comercial contra México a través de las propias instituciones de seguridad, defensa e inteligencia mexicanas: Sedena, Semar, Cisen, Policía Federal, PGR y SAT, entre otras. Durante 12 años de panismo (con más énfasis en el calderonismo) se firmaron decenas de contratos con empresas estadunidenses que, bajo el señuelo de la innovación y la excelencia tecnológica, obligaban a las instituciones mexicanas a “compartir” la información recabada.