Entre 30 y 40 marinos han sido asesinados en el mar Negro desde junio de este año, víctimas de más de 100 ataques contra buques civiles, alertó Damien Chevallier, director de la División de Seguridad Marítima de la Organización Marítima Internacional (OMI). “Actualmente no existe ninguna zona segura para navegar por el mar Negro”.
Esta es una consecuencia más de la guerra entre Rusia y Ucrania, en la que ambas partes son responsables de agresiones directas a las embarcaciones con misiles y drones, lamentó el funcionario internacional en entrevista para Noticias ONU.
“Al final, son marinos inocentes quienes se han convertido en víctimas de la situación actual”, dijo, y aclaró que ya no se trata solo de un riesgo, sino de algo que ocurre todos los días, y lo comparó con lo que ocurre en Asia occidental, en las aguas del estrecho de Ormuz, donde han sido registrados unos 80 ataques desde marzo pasado, que mataron a 22 marinos.
En el mar Negro esto ha paralizado prácticamente el tráfico, que cayó casi a cero: en promedio, en este momento circula menos de un buque al día en promedio por los principales puertos de Rusia y Ucrania, cuando solían pasar entre 20 y 30 en esta época del año, detalló Damien Chevallier.
Al inicio de la guerra había casi 100 buques que esperaban condiciones seguras para zarpar de puertos ucranianos. Eso ya no es así; ahora apenas se atreven a operar algunas embarcaciones. Esta situación se agudizó desde que dejaron de funcionar los “corredores seguros”.
Por tanto, también ha habido un aumento en los costos de los seguros para las tripulaciones, efectos que –en palabras del funcionario de la OMI– podrían prologarse durante años, lo cual afectará a la seguridad alimentaria, pues por esa ruta disminuyeron las exportaciones de cereales.
Pero, además, “las causas profundas de este conflicto están enteramente fuera del sector naviero”, afirmó, y agregó que la navegación se ha convertido en “moneda de cambio” dentro de una disputa geopolítica que la organización no puede resolver.
Mientras haya drones y misiles atacando todos los días, no hay protocolo de seguridad posible; el único mensaje que hoy puede enviar la OMI a marinos y navieras es que no hay razón para poner en riesgo sus vidas dado el nivel de peligro en la región, agregó.
Y, pese al proyecto de cooperación de la OMI con Ucrania, para establecer un corredor marítimo especial, no hay algún tipo de certeza en que vaya a prevenir los próximos ataques; de modo que declaró que el sector naviero no tiene la solución a este problema, sino las partes involucradas, por lo que hizo un llamado para acordar un alto al fuego.



















