Un incremento de alrededor del 30 por ciento en la demanda de gas natural hacia 2030 anticipa un reto para garantizar la seguridad energética del país, en un contexto marcado por la alta dependencia de importaciones desde Estados Unidos y el crecimiento del consumo interno, advirtió la titular de la Secretaría de Energía (Sener), Luz Elena González Escobar, al subrayar que el país seguirá requiriendo este combustible para sostener su desarrollo.
La funcionaria explicó que actualmente México consume diariamente 9 mil millones de pies cúbicos de gas natural, de los cuales la mayor parte proviene del extranjero: “2 mil 300 millones de pies cúbicos los produce Pemex, y 6 mil 800 millones de pies cúbicos son importados”.
Indicó que ello se traduce en que México importa “el 75 por ciento del gas natural que consumimos en el país”. De ese total, detalló: “el 80 por ciento viene de las cuencas de Texas y el 20 por ciento de California”.
La secretaria de Energía explicó que existen 22 puntos de internación en la frontera norte, aunque cinco de ellos concentran casi el 70 por ciento del volumen recibido: Camargo y Matamoros, en Tamaulipas; Ojinaga y San Isidro, en Chihuahua; y Los Algodones, en Baja California.
Resaltó que esta dependencia genera vulnerabilidades para el país. “Nos genera incertidumbre en la garantía del suministro, nos hace vulnerables ante modificaciones en el precio internacional y hay riesgos, incluso, climáticos, como pasó en años anteriores, por el congelamiento de ductos en Estados Unidos”.
González Escobar destacó que el principal consumidor de gas natural es el sector eléctrico, tendencia que continuará en los próximos años, pues los proyectos del gobierno contemplan la incorporación de siete plantas de generación eléctrica de ciclos combinados. “Estas plantas utilizan el gas natural para poder generar la electricidad”, explicó, al mencionar que también aumentará la demanda en sectores como el industrial, los fertilizantes y el petroquímico.
Finalmente, la titular de Sener indicó que el gobierno ya trabaja en estrategias para reducir esta dependencia y fortalecer la seguridad energética. “Lo que queremos es, de manera acelerada, de aquí al 2030, incrementar la generación con fuentes renovables al 38 por ciento”, y añadió que también se busca aprovechar las reservas nacionales de gas no convencional para incrementar la producción interna y mitigar los riesgos asociados a la importación.



















