La misión Artemisa 2, de la Administración Nacional de Aeronáutica del Espacio (NASA, por sus siglas en inglés), despegó de manera exitosa con dirección a la Luna. El lanzamiento de la nave Orión, impulsada por el cohete Sistema Lanzamiento Espacial (SLS, por sus siglas en inglés), ocurrió a las 18:35 horas de Florida (16:35 en la Ciudad de México) desde el Centro Espacial Kennedy, en Cabo Cañaveral.
Con este lanzamiento, que tendrá una duración de 10 días según lo previsto, se busca romper un periodo de casi 54 años en que la humanidad no ha vuelto a estar en la atmósfera lunar, desde que lo consiguiera la expedición Apolo 17 en 1972.
Artemisa 2 es “el primer vuelo tripulado de la campaña Artemisa de la NASA. Esta misión será el primer vuelo de prueba con tripulación a bordo del cohete Sistema de Lanzamiento Espacial, la nave espacial Orión y los sistemas terrestres de apoyo”, describió la institución espacial estadunidense.
Pero, para conseguir el hito, la NASA de Estados Unidos había realizado una misión anterior, Artemisa 1, una prueba de vuelo no tripulada que lanzó el 16 de noviembre de 2022, la cual tuvo una duración de 25 días, 10 horas y 53 minutos, para aterrizar de vuelta el 11 de diciembre de 2022.
La de este 1 de abril está tripulada por cuatro astronautas: Reid Wiseman, seleccionado astronauta por la NASA desde 2009 y designado comandante de la misión; Víctor Glover, astronauta desde 2013 y designado para pilotar la nave; Christina Koch, astronauta en la NASA desde 2013 y especialista de la misión actual; y Jeremy Hansen, astronauta de la Agencia Espacial Canadiense desde 2009, y designado como especialista de Artemisa 2.
“La NASA va a enviar astronautas a explorar la Luna para hacer descubrimientos científicos, obtener beneficios económicos y sentar las bases para las primeras misiones tripuladas a Marte. Artemisa 2 pondrá a prueba por primera vez las capacidades de la NASA en el espacio profundo, con el primer vuelo tripulado del SLS y la nave espacial Orión”, subrayó la agencia en su página web.
Detalló, además, el plan de la misión: en los primeros dos días la tripulación comprobará el sistema y pondrá a prueba el manejo de la nave cerca de la Tierra antes de dirigirse a la Luna. Después, Orión “proporcionará el impulso necesario para liberarse de la órbita terrestre y establecer el rumbo hacia la Luna”, un viaje que durará cuatro días “alrededor del lado lejano de la Luna”.
El viaje tendrá forma de ocho, extendido por más de 370 mil kilómetros de distancia del planeta; volarán 7 mil 400 kilómetros más allá de la Luna, distancia en la que evaluarán el funcionamiento de la nave. En los pasos finales, Orión “llevará a cabo una reentrada a alta velocidad a través de la atmósfera terrestre antes de amerizar en el océano Pacífico frente a la costa de San Diego”.
Los cuatro astronautas se sumarán a las 24 personas que antes de esta expedición ya habían pisado la Luna entre 1968 y 1972, durante las misiones Apolo de la NASA. Muchas de esas personas se encuentran fallecidas hoy en día. El último en pisar el satélite fue Eugene Cernan, integrante del Apolo 17.



















