El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, anunció este 15 de octubre una sanción contra el Banco Internacional de Comercio SA (BICSA), entidad estatal cubana que, según el funcionario, ha brindado servicios al banco iraní Karafarin desde al menos 2022.
La medida se adoptó con fundamento en la sección 2(a)(i)(A) de la Orden Ejecutiva 14404, por operar o haber operado en el sector de servicios financieros de la economía cubana. El presidente Donald Trump firmó esta disposición el 1 de mayo de 2026.
La orden, titulada “Imposición de sanciones a los responsables de la represión en Cuba y de las amenazas a la seguridad nacional y la política exterior de Estados Unidos”, amplía las facultades del gobierno estadunidense para imponer sanciones relacionadas con la isla.
En un comunicado, Rubio vinculó la decisión con los servicios que, según afirmó, BICSA ha prestado a Karafarin. El Departamento del Tesoro sancionó al banco iraní el 8 de octubre de 2020, al amparo de la Orden Ejecutiva 13902, por operar en el sector financiero de Irán.
Como consecuencia de la medida anunciada este jueves, quedan bloqueados los bienes y los intereses sobre bienes de BICSA que se encuentren en Estados Unidos o en posesión o bajo control de personas estadunidenses. Estos activos deberán reportarse a la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC por sus siglas en inglés), adscrita al Departamento del Tesoro.
El bloqueo también alcanza a las entidades cuya propiedad pertenezca, directa o indirectamente, en un 50 por ciento o más a una o varias personas bloqueadas, de manera individual o conjunta.
Asimismo, salvo autorización o excepción aplicable, se prohíben las transacciones de personas estadunidenses o sujetas a la jurisdicción de Estados Unidos que involucren bienes o intereses sobre bienes de las entidades sancionadas.
Al justificar la decisión, Rubio sostuvo que su gobierno no tolerará que el terrorismo, el crimen organizado o fuerzas de fuera del hemisferio extiendan lo que calificó como influencia contraria a Estados Unidos en la región. También acusó a Cuba de servir como base para actores y grupos que, según él, buscan atacar a su país, entre los cuales mencionó a Irán.
El secretario de Estado añadió que la administración Trump no permitirá que Cuba albergue operaciones militares, de inteligencia y terroristas extranjeras que considere hostiles. Aseguró que Washington continuará identificando y eliminando los vínculos financieros y de seguridad del gobierno cubano con Irán y otros Estados y actores a los que calificó de peligrosos y hostiles.



















