Irán cerró nuevamente el tránsito de buques petroleros por el Estrecho de Ormuz, en represalia a los intensos ataques que Israel lanzó en contra de Líbano. Ello, tan solo unas horas después de haber pactado dos semanas de tregua con Estados Unidos en la guerra.
Este miércoles, decenas de naves israelíes lanzaron alrededor de 160 bombas en Beirut, el valle de la Becá y el sur de Líbano, que asesinaron a más de 250 libaneses y colapsaron todo tipo de infraestructuras –entre ellas hospitales–, bajo el pretexto de atacar centros de mando de Hezbolá.
El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, aceptó unirse a la tregua de dos semanas pactada por Irán y Estados Unidos, pero dejó claro que este acuerdo “no incluye a Líbano”; ello, contrario a la propuesta enviada por las autoridades iraníes, que en sus 10 puntos incluían la suspensión de hostilidades en todos los frentes.
Esta mañana, el presidente Donald Trump compartió el sentir israelí al señalar que Líbano no estaba incluido en el cese al fuego. Sin embargo, Mohammad Ghalibaf, presidente del parlamento iraní, denunció que se habían violado tres cláusulas del acuerdo bilateral: atacar Líbano, la entrada de un dron a su territorio y la negación estadunidense para que Irán pueda mantener el enriquecimiento de uranio.
Al mismo tiempo, Kuwait y los Emiratos Árabes Unidos denunciaron nuevos ataques iraníes en infraestructura crítica de energía; Arabia Saudí aseguró haber interceptado y destruido drones en su territorio, así como haber recibido daños en su única vía de exportación petrolera, el oleoducto Este-Oeste.
Estos hechos han provocado que penda de un hilo el acuerdo iraní con Estados Unidos. Hoy, solo cuatro barcos habían atravesado Ormuz cuando Irán informó a los mediadores paquistaníes que se limitará el número de buques que podrán utilizar esa vía marítima, además de que se cobrará una especie de impuesto a quienes lo hagan.
De acuerdo con el Ministerio de Sanidad de Líbano, los ataques israelíes han asesinado a más de 1 mil 530 personas desde el 2 de marzo, cuando Hezbolá se agregó a la guerra en defensa de Irán, al lanzar misiles contra Israel.
Tanto Hezbolá como el Ejército libanés han solicitado a la población a no regresar a sus hogares en el sur del territorio hasta que no haya un anuncio oficial de que la tregua incluye a Líbano, y evitar así el peligro de posibles hostilidades de Israel.
Al menos 1.2 millones de personas libanesas se han visto obligadas a huir de sus hogares por las constantes órdenes de evacuación del Ejército israelí y los fuertes ataques en el sur, de acuerdo con agencias de Naciones Unidas. Al mismo tiempo, el gobierno de Israel ha hecho explícita su intención de ocupar el 10 por ciento de territorio libanés, supuestamente para combatir y alejar a Hezbolá.



















