Ninguna de las 23 metas mundiales de biodiversidad presenta un balance plenamente positivo: ONU

Ninguna de las 23 metas mundiales de biodiversidad presenta un balance plenamente positivo: ONU

Foto: 123rf

Ninguna de las 23 metas mundiales para detener y revertir la pérdida de biodiversidad de aquí a 2030 presenta un balance completamente positivo, advirtió la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Los mayores rezagos se concentran en la transformación de las actividades económicas que impulsan esa pérdida, en la reducción de los subsidios perjudiciales para la naturaleza y en la movilización de recursos para conservarla.

El informe Estado de la acción en materia de biodiversidad ofrece la primera evaluación mundial de los avances colectivos en la aplicación del Marco Mundial de Biodiversidad de Kunming-Montreal, adoptado en diciembre de 2022.

Aunque casi el 90 por ciento de las partes del Convenio sobre la Diversidad Biológica han establecido metas nacionales, menos de la mitad de las metas evaluadas avanzan al ritmo necesario para cumplirlas.

El documento fue presentado el 15 de octubre en Ereván, Armenia, cuatro días antes del inicio de la 17ª Conferencia de las Partes del Convenio sobre la Diversidad Biológica (COP17), que se celebrará del 19 al 30 de octubre.

Una de las metas mundiales consiste en conservar y gestionar eficazmente al menos el 30 por ciento de las zonas terrestres y de aguas continentales, así como de las zonas marinas y costeras, para 2030. Sin embargo, de cumplirse los compromisos actuales, la protección alcanzaría únicamente el 26 por ciento de los ecosistemas terrestres y el 12 por ciento de los marinos, señaló el secretario general de la ONU, António Guterres. “Existe una brecha entre la ambición y la acción”, advirtió.

La evaluación también reconoce avances, entre ellos el registro de unos 5 mil compromisos de pueblos indígenas, comunidades locales, gobiernos subnacionales, organizaciones y empresas para contribuir a la aplicación del marco mundial.

No obstante, identifica obstáculos como la falta de financiamiento, capacidades, cooperación técnica y científica, datos y coordinación entre gobiernos. Estas carencias dificultan la aplicación de las medidas, particularmente en los países en desarrollo.

La pérdida de biodiversidad tiene consecuencias que van más allá de la desaparición de especies: amenaza la producción de alimentos, el suministro de agua, la salud y los medios de vida de millones de personas.

En materia de financiamiento, el marco mundial establece la meta de movilizar al menos 200 mil millones de dólares anuales para 2030, de fuentes públicas y privadas, para la biodiversidad. Sin embargo, persiste una amplia diferencia entre los recursos destinados a conservar la naturaleza y aquellos que financian actividades que la deterioran.

“Por cada dólar invertido en proteger la naturaleza, todavía se gastan 30 dólares en destruirla”, afirmó la directora ejecutiva del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), Inger Andersen.

La funcionaria pidió reorientar los subsidios e incentivos que financian actividades dañinas para los ecosistemas hacia prácticas de conservación y restauración. También destacó la relación entre la pérdida de biodiversidad y el cambio climático: superar los 1.5 grados Celsius de calentamiento global respecto a los niveles preindustriales aumenta los riesgos de degradación y daños irreversibles en los ecosistemas.

Por su parte, la secretaria ejecutiva del Convenio sobre la Diversidad Biológica, Astrid Schomaker, llamó a aumentar tanto la velocidad como la magnitud de las medidas en todos los sectores de la sociedad para cumplir las metas mundiales.

Ahora en vivo

Contralínea en vivo