La reducción de 0.25 puntos porcentuales en la tasa de interés del Banco de México (Banxico) no representará problemas para la economía mexicana, sostuvo la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, quien respaldó la decisión del Banco Central y señaló que deben esperar a conocer sus efectos en el tipo de cambio.
Al ser consultada sobre la sorpresa que el ajuste generó entre analistas y sus posibles repercusiones en el peso, la mandataria recordó que Banxico es un organismo autónomo y que la decisión corresponde a sus autoridades. “Consideraron que podían bajar .25 la tasa y es decisión autónoma del Banco de México”.
Sobre el impacto que pueda provocar en el tipo de cambio, la titular del Ejecutivo pidió no adelantar conclusiones y remitió a las previsiones de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP). “Vamos a ver cuál es el impacto, pero lo que nos dice Hacienda es que no va a representar problemas”.
Para explicar los posibles efectos de la medida, la presidenta señaló que la tasa de interés de referencia influye en el costo de los créditos y en los rendimientos del ahorro.
Expuso que cuando las tasas son elevadas, mantener el dinero en instrumentos de ahorro puede resultar más atractivo, mientras que una reducción puede incentivar a los inversionistas a destinar recursos a otras actividades económicas. “Cuando las tasas de interés bajan, el inversionista piensa más en invertir su recurso que en tenerlo guardado”.
No obstante, la mandataria también reconoció que las tasas de interés influyen en el comportamiento de los precios, pues un aumento del consumo puede presionar la inflación.
De igual manera, sostuvo que de acuerdo con la información que recibió, los integrantes de la Junta de Gobierno de Banxico consideraron que existían condiciones para reducir la tasa sin generar riesgos inflacionarios. Añadió que le informaron que este sería el último recorte en el corto plazo.
Sobre la solidez de la medida, la mandataria sostuvo que el Banco Central no actúa por la opinión de unos cuantos, sino con el respaldo de un equipo de especialistas que revisa cada caso. “El Banco de México no toma las decisiones nada más por la opinión de tres personas, es una institución grandísima que tiene analistas que revisan y con base en ello toman su decisión. Vamos a esperar y confiamos en las decisiones que tomen”.



















