La derecha mexicana hizo negocios con la salud del pueblo y hoy defiende el modelo que lo permitió, criticó la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo al ser consultada por la construcción del Hospital Oncológico Pediátrico de Ecatepec, una obra que lleva abandonada más de una década.
El hospital, ubicado en el Estado de México, permaneció en obra negra desde que inició su construcción en 2014, por lo que suma más de 12 años sin concluirse. Ante ese antecedente, la mandataria informó que el IMSS retomará el proyecto y pidió al titular del instituto Zoe Robledo presentar el plan de la obra junto con un recuento histórico del abandono del sector salud en el pasado.
Para la presidenta el caso forma parte de una contradicción más amplia y “es parte de la hipocresía de la derecha, porque hoy se reivindican ellos a sí mismos como derecha. Ni siquiera es algo que nosotros hayamos dicho”, son el PRI, el PAN y una parte de Movimiento Ciudadano.
La mandataria recordó que la derecha se sustenta en la supremacía de unos sobre otros y en el autoritarismo, además de la idea de que el pobre lo es por no trabajar, cuando “los pobres son los que más trabajan en México”. Lo que ocurrió, explicó, fueron “años de abandono, de bajos salarios”, que les impidió salir adelante, y remató con una referencia a Carlos Monsiváis sobre la derecha: “su ideología es la hipocresía”.
Esa hipocresía, consideró, se advierte en la defensa del Seguro Popular. “Hasta la fecha todavía defienden que era la panacea”, señaló, aunque omiten que ese esquema dejó abandonados más de 80 hospitales, que no garantizaba la gratuidad de todos los servicios y que sólo cubría ciertos medicamentos oncológicos.
Los recursos, añadió, se transferían a los estados, y éstos contrataban la distribución de medicinas con unas cuantas empresas que cobraban hasta el triple de lo debido. De ese entramado, aseguró, surgieron negocios vinculados con el reparto de medicamentos que siguen vigentes. “Todo eso no lo dicen”, enfatizó.
Frente a ese pasado, destacó que con el IMSS-Bienestar los servicios son gratuitos en 24 entidades del país, en donde se entregan todos los medicamentos para el cáncer y se atiende desde la enfermedad más básica hasta la más compleja. Reconoció, sin embargo, que el sistema de salud requiere más trabajo, pues falta “revertir esos 36 años de abandono”, un avance que, afirmó, llegará en poco tiempo.
Para ilustrar lo que la oposición no cuenta, la mandataria recordó su visita a un hospital de Aguascalientes, cuyas tuberías presentadas como de cobre, eran en realidad de PVC pintado de ese color, por lo que fue necesario demoler una buena parte de la obra debido a su deficiente construcción.
De acuerdo con la presidenta, ese contraste explica la confianza de la gente en su gobierno. “Lo que contamos aquí es lo que sabemos, lo que conocemos y lo que hacemos”, afirmó, y lo respaldó con resultados obtenidos durante su administración y la del expresidente Ándres Manuel López Obrador: el aumento de más de 154 por ciento al salario mínimo, la salida de la pobreza de 13.5 millones de personas, la reducción de desigualdades y una economía sólida, sin inflación.
Añadió que se evitó el alza en gasolina, diésel y los principales productos de la canasta básica, y que se construyeron carreteras, trenes, hospitales, escuelas y vivienda.
A esos logros, Sheinbaum sumó una forma distinta de gobernar, destacando que su administración no necesita “500 guaruras” para hablar con una persona; se abrieron las puertas de Palacio Nacional y Los Pinos se convirtió en un espacio del pueblo. Por eso, concluyó, la ciudadanía respalda al gobierno, y advirtió cuál sería el único escenario en que eso cambiaría: “el día que traicionemos y ya no haya programas de bienestar, o no se eleve el salario mínimo, o ya no se construyan escuelas y hospitales, entonces sí la gente va a decir que se traicionó, pero eso no va a pasar”.



















