Las próximas elecciones para renovar al Poder Judicial de la Federación –inéditas en México y en el mundo– son una oportunidad para cambiar todos los vicios de corrupción en el que se encuentra actualmente. Con esa elección el próximo 1 de junio, “vamos a rescatar el Poder Judicial de las manos de los magnates en las que se encuentra el día de hoy, vamos a rescatarlo de la corrupción”, señaló la ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Lenia Batres, al arrancar su candidatura al máximo tribunal.
Expuso que el pueblo sí entiende de justicia y por esa razón “vamos por un Poder Judicial al servicio del pueblo mexicano. [… Pues] tenemos un Poder Judicial caro, elitista, clasista, racista, sexista y corrupto”.
Para enfrentar esa situación, propuso tres ejes principales para la transformación del sistema judicial. El primero, la justicia social: el Poder Judicial debe formular criterios jurisdiccionales que garanticen los derechos económicos, sociales y culturales, como la educación, salud, vivienda, trabajo y un ambiente sano.
El segundo, acceso a la justicia: fortalecer defensorías públicas, comisiones de derechos humanos y procuradurías para garantizar la representación legal a toda la población.
Y tercero, austeridad: la ministra defiende la eliminación de privilegios y excesos en el Poder Judicial. “El presupuesto anual [que recibe el Poder Judicial] es de más de 78 mil millones de pesos [que] no regresan al pueblo, porque las resoluciones no han estado a su servicio”.
Al iniciar su campaña –con una brigada informativa en cuatro puntos del Valle de México: Tlalpan, Cuauhtémoc y Gustavo A. Madero, en la Ciudad de México, así como en Nezahualcóyotl, Estado de México–, la abogada conocida como “ministra del pueblo” afirmó que “la gente sabe que no está bien la justicia en México”, y criticó que el Poder Judicial haya actuado “solamente en favor de unos cuantos”.
La también maestra en derecho Lenia Batres agregó que existe una “urgencia muy grande para transformar nuestro Poder Judicial, [puesto que no] ha estado a la altura [del pueblo mexicano]”.
Y expresó que existe una necesidad de abrir el acceso al Poder Judicial para que las personas tengan acceso a él y se garantice la representación y defensa de sus demandas de manera oportuna, puesto que el pueblo de México es quien más requiere de su ayuda.
“Quien requiere su ayuda no son los grandes ricos que ya tienen sus asuntos resueltos, para quienes resulta que [sí] funcionan las instituciones del Poder Judicial, quién requiere su ayuda es quien no tiene su vida resuelta, la gente más desvalida, más vulnerable que vive con mayor pobreza e incluso con marginación que es la que no tiene acceso a los jueces”, enfatizó.
Además, la candidata Batres destacó su propia práctica de austeridad al renunciar a seguros de gastos médicos mayores, seguros de separación individualizada y otros beneficios privados que se les otorgan a las y los magistrados de la SCJN.
Destacó que su equipo de trabajo, conformado por 79 personas, también firmó el acuerdo para cumplir con el artículo 127, segunda fracción, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, donde se establece que la remuneración de servidores públicos no puede ser mayor que la de la presidenta de la República.
“Tenemos que generar jueces y juezas que no vengan a buscar remuneraciones millonarias, que vengan a trabajar, que vengan con mucho compromiso con la justicia, [más] conscientes y comprometidos responsablemente [con] los asuntos que se les asignan”.
De igual manera, la ministra del pueblo resaltó su desempeño en la SCJN y aseguró que el año pasado proyectó más sentencias que el promedio de sus colegas, aun cuando su equipo no tenía la “famosísima carrera judicial”. “No es necesario recibir remuneraciones millonarias para cumplir con nuestro deber”.
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