El escándalo de Wikileaks y la toma de conciencia

Wikileaks ha evidenciado lo que hemos venido denunciando desde hace años: la intervención de Washington en México y el control que ejerce sobre el gobierno de Calderón, que la solicita con “angustia”, y sobre las Fuerzas Armadas y policiacas. Todo, en flagrante violación de la Constitución y de nuestra soberanía.