Contralinea

Los viajes de Aurelio Nuño con cargo al erario

El primer círculo del gobierno federal parece no darse cuenta de las dimensiones que está tomando el conflicto magisterial, encabezado por la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE). Y es que no se puede descartar una crisis generalizada, debido al hartazgo que impera en varios sectores de la sociedad, sobre todo en aquellos organizados.

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Hemos escuchado insistentemente a través de los medios la “preocupación” del gobierno federal por la educación en México, razón por la cual el secretario de Educación Pública, Aurelio Nuño, se lanzó en una cruzada de violencia verbal, acompañada con la presión de la fuerza pública federal, en contra de la disidencia magisterial agrupada en la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), para arrancarle los privilegios que tenía con el manejo del presupuesto y la disposición discrecional de las plazas de maestro, pero sobre todo para evaluar su desempeño desigual y abrir con ello una puerta de salida que le permita a la Secretaría de Educación Pública (SEP) despedirlos cuando se le antoje.