Contralinea

El Charco: a 20 años, la masacre del Ejército fracasó

Dos columnas erpistas sostuvieron un enfrentamiento con militares de élite desde las 2 de la madrugada y hasta las 6 de la tarde. Era el 6 de junio de 1998. Los combates en la región guerrerense de la Costa Chica-Montaña se prolongaron por más de 16 horas por el rumbo de las comunidades Ocote Amarillo… Seguir leyendo El Charco: a 20 años, la masacre del Ejército fracasó

México, ante la CIDH (otra vez)

Detenidos en la masacre de El Charco fueron llevados a cuarteles militares para interrogatorios bajo tormento; iban cuatro menores de edad. Hoy el Estado Mexicano no quiere asumir responsabilidad ante la CIDH

El modus operandi de militares

Desde el inicio de la violencia generalizada que se vive en México –cuando Felipe Calderón decidió sacar a las calles a las Fuerzas Armadas para asumir una Presidencia que no ganó–, los militares mexicanos han recibido 174 recomendaciones por violar derechos humanos.

La capacitación de las tropas que se enviarán al extranjero

El involucramiento de México en misiones de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) –que hoy tiene a 13 militares (soldados y marinos) en Líbano, Haití y el Sahara Occidental– va más allá del envío de algunos efectivos. El gobierno de Enrique Peña Nieto se ha comprometido en la construcción de un Centro de Adiestramiento para capacitar especialmente a las tropas mexicanas que en el futuro serán desplegadas en diversas partes del mundo.

México se estrena en conflictos internacionales en Asia, África y El Caribe

Son 13 los efectivos de las Fuerzas Armadas Mexicanas actualmente desplegados en las Operaciones de Paz de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Se trata de ocho soldados del Ejército Mexicano y cinco marinos de la Armada de México. No van con arma de cargo ni con tanques, aeronaves o cualquier otro tipo de vehículos, embarcaciones o armamento mexicanos para cumplir las funciones que les han asignado. Están distribuidos en tres misiones de la ONU: para el Referéndum del Sahara Occidental (Minurso); de Estabilización en Haití (Minusstah) y Fuerza Provisional de las Naciones Unidas en Líbano (Unifil).

La traición a México

Los primeros 3 años del sexenio de Enrique Peña Nieto, las Fuerzas Armadas Mexicanas, especialmente el Ejército Mexicano, se ganaron la desconfianza y el desprecio del pueblo. Se echó por la borda casi 1 siglo de merecer el cariño de las clases populares –en las cuales, además, está su propio origen– a partir de la Revolución Mexicana de 1910, promulgada el 5 de febrero de 1917 después de derrotar dos veces consecutivas al Ejército Federal del general Porfirio Díaz convertido en tirano a lo largo de 30 años de gobierno, apoyado por las bayonetas de la tropa reclutada de leva, que era conducida por generales aristocráticos provenientes de la clase gobernante compuesta por latifundistas, patrones explotadores, el clero fanatizador y empresarios extranjeros que esclavizaron a los indígenas y a los pobres de la nación.

Nunca otro Ejército Federal

Un funesto pacto (el Pacto por México) dictado por el presidente ilegítimo de la República a partidos políticos desacreditados por corruptos, oligárquicos y plutocráticos todos, uno de ellos además reaccionario –por si algo faltara– no representa al pueblo mexicano.

Tropas del Ejército y agentes del Cisen contra el SME

Dos instituciones encargadas de la seguridad nacional fueron utilizadas contra el Sindicato Mexicano de Electricistas durante el sexenio pasado: la Sedena y el Cisen. La primera envió soldados –disfrazados de policías– a las instalaciones de la entonces paraestatal Luz y Fuerza del Centro para desalojar a los trabajadores.

Más de 55 mil deserciones en las Fuerzas Armadas

Durante el sexenio de Felipe Calderón 55 mil 129 efectivos del Ejército Mexicano, la Fuerza Aérea Mexicana y la Armada de México desertaron de sus unidades. El número de militares que abandonaron irregularmente las Fuerzas Armadas Mexicanas supera a la totalidad de tropas activas de países europeos como Holanda, Portugal, Dinamarca, Suiza y Noruega, y latinoamericanos como Cuba, Bolivia y Uruguay.

¿Hacia la unión de las dos facciones palestinas?

Salam Fayad, ahora exprimer ministro de Palestina, renunció el pasado 13 de abril. El anuncio abre nuevas posibilidades para la unión, señalan facciones políticas palestinas. Además, el reconocimiento como de Palestina como Estado observador en la ONU ofrece una opción para la solución del conflicto en Oriente Medio. Sin embargo, “mientras la derecha gobierne en Israel, no habrá una salida en el corto plazo”, comenta especialista