2010: a rescatar la plena soberanía de México

La soberanía popular es la que hará posible la plena soberanía nacional, derrotando a la oligarquía pro yanqui que gobierna para los intereses de las corporaciones estadunidenses. Sólo el pueblo, asumiendo su poder soberano, puede impulsar el desarrollo independiente de la vida de México, por lo que se necesita la renovación democrática, ya que el […]

La policía “católica”

El gobierno de Calderón ha puesto a las fuerzas de seguridad al servicio de la jerarquía católica. En la Catedral Metropolitana de la ciudad de México, por ejemplo, a partir del 1 de julio de 2007, 110 elementos de la Policía Federal Preventiva (PFP), a las órdenes de Norberto Rivera, se encargan de reprimir a […]

Bolivia: indígenas resisten exploración gasífera

De unas 730 mil hectáreas asignadas por el Estado a las empresas petroleras, 317 mil 218 se encuentran en territorios de los grupos étnicos guaraníes yaku-igua, itika guasu y tentayapi. Unos 80 mil indígenas habitan la región. Las empresas que operan en la zona son BG Bolivia Corporation, de capitales británicos; la estatal Chaco, SA, […]

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La guerra cognitiva como arma del dogmatismo capitalista

En el corazón de la guerra cognitiva está el plan de fijar el dogmatismo monopólico como meta eterna del capitalismo en su fase imperial. Y las armas de dominación pretenden ser perfectas cuando consigan que las víctimas custodien las puertas de la prisión y llamen libertad a la llave que las encierra. Esa es una aberración mayúscula de la guerra cognitiva: el capitalismo no necesita que creamos todas sus mentiras; le basta con que pensemos la realidad utilizando sus preguntas, sus medidas, sus diccionarios y sus límites. Por lo tanto, la explotación se manifiesta como empleo, la subordinación como contrato, la concentración como eficiencia, el despojo como inversión, la precariedad como flexibilidad y la obediencia se manifiesta como responsabilidad. La palabra cambia de significado, la realidad cambia de lugar. El control deja de ser una fuerza externa e inicia a comunicarse desde nuestro interior. La victoria imperial no se limita únicamente al dominio de territorios: implica ocupar el punto desde el cual una sociedad determina lo que puede ser considerado real.