Bolivia: indígenas resisten exploración gasífera

Bolivia: indígenas resisten exploración gasífera

http://contralinea.info/archivo/2010/junio/186/bolivia/principal.jpg

De unas 730 mil hectáreas asignadas por el Estado a las empresas petroleras, 317 mil 218 se encuentran en territorios de los grupos étnicos guaraníes yaku-igua, itika guasu y tentayapi. Unos 80 mil indígenas habitan la región. Las empresas que operan en la zona son BG Bolivia Corporation, de capitales británicos; la estatal Chaco, SA, Petrobras; la argentina Pluspetrol; Repsol E&P Bolivia, filial de la española Repsol, y Total E&P Bolivie, de la corporación francesa Total. Guaraníes y tapietés, en resistencia: la explotación de sus territorios los llevaría a morir como pueblo, señalan


Franz Chávez / IPS-Voces de la Tierra

La Paz, Bolivia. Las explosiones para buscar hidrocarburos en la región del Chaco boliviano desvían los caudales de agua subterránea, ahuyentan a los animales y destruyen las condiciones de vida, denuncian dirigentes indígenas guaraníes que bloquean el ingreso de compañías petroleras a la zona.

La protección del gobierno de Evo Morales a los pueblos del sureste de Bolivia “es pura postura, igual que el discurso de defensa a la madre tierra”, dijo a IPS el responsable de Recursos Naturales del Consejo de Capitanes Guaraní-Tapieté, Jorge Mendoza.

El Consejo es la organización que agrupa a los líderes naturales (capitanes) de los pueblos guaraní y tapieté que, sólo en Yacuiba, 1 mil 315 kilómetros al sureste de La Paz, tienen unos 3 mil miembros.

En la última semana de mayo, los indígenas declararon un cuarto intermedio en el bloqueo de la carretera internacional que conecta con Argentina en la ciudad de Yacuiba, y aceptaron dialogar con el Ministerio de Hidrocarburos; pero hasta ahora no hay acuerdo.

http://contralinea.info/archivo/2010/junio/186/bolivia/el-gobierno.jpg

Los cortes esporádicos, con el cierre de la carretera principal y escaramuzas con la policía, habían comenzado a mediados de mayo a cargo de unas 200 personas de unas 47 comunidades.

Fracasadas las negociaciones, los dirigentes de esos grupos asentados en zonas ricas en gas y petróleo de la provincia Gran Chaco, departamento de Tarija, en el sur boliviano, resolvieron buscar un diálogo directo con el presidente Morales, él mismo de ascendencia indígena aymara del occidente del país.

Tarija posee 41.7 trillones de pies cúbicos de gas natural, 80 por ciento de las reservas nacionales del combustible, que se exporta a los mercados de Brasil y Argentina.

El Consejo de Capitanes Guaraní-Tapieté cuestiona al gobierno el modo de sortear obstáculos en el proceso de otorgamiento de la licencia ambiental para los trabajos de exploración sísmica en sus territorios.

Los funcionarios acuden directamente a las comunidades y eluden hablar con el Consejo de Capitanes, y esta forma de actuar divide a la organización indígena, dijo Mendoza.

El 3 y 4 de marzo, funcionarios del Ministerio de Hidrocarburos y del Viceministerio de Medio Ambiente llegaron hasta la comunidad de Tucainti e intentaron que sus 166 habitantes autorizaran el ingreso de la empresa petrolera brasileña Petrobras al bloque San Antonio.

El llamado de un poblador alertó al Consejo de Capitanes y sus representantes impidieron la gestión y demandaron que se cumpliera la ley de hidrocarburos, que reconoce a la organización indígena como representante en el trámite de las licencias ambientales.

El gobierno declaró prioridad nacional la búsqueda de nuevos yacimientos de gas, pero enfrente tiene a los pueblos temerosos por las explosiones de dinamita que se practican 15 metros bajo tierra, pues desvían las corrientes de agua subterránea, en una zona de temperaturas superiores a los 30 grados, y donde las fuentes hídricas son escasas.

La exploración sísmica ahuyenta al cóndor del Chaco, al cerdo de monte, a los felinos y otras especies que son fuente de alimento para los indígenas.

http://contralinea.info/archivo/2010/junio/186/bolivia/el-ambiente.jpg

Mendoza recordó que, en 1926, la estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos comenzó a extraer petróleo allí, y al abandonar la zona, en 1987, dejó bosques destruidos y pozos de los que fluyen líquidos tóxicos que afectan la flora y la fauna.

De unas 730 mil hectáreas asignadas por el Estado a las empresas petroleras, 317 mil 218 se encuentran en territorios de los grupos étnicos guaraníes yaku-igua, itika guasu y tentayapi. Unos 80 mil indígenas habitan la región.

Las empresas que operan en la zona son BG Bolivia Corporation, de capitales británicos; la estatal Chaco, SA, Petrobras; la argentina Pluspetrol; Repsol E&P Bolivia, filial de la española Repsol, y Total E&P Bolivie, de la corporación francesa Total.

El sector petrolero es la principal fuente de ingresos fiscales. En 2008, la renta petrolera generó 1 mil 464 millones de dólares. Pero el gobierno, dijo Mendoza, debería volcar su mirada a otras actividades, como el turismo y la captación de recursos por la conservación de bosques.

“El ambiente, los bosques y los territorios indígenas deben ser respetados”, dijo a IPS el secretario de Tierra y Territorio de la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia, Eustaquio Sullca.

El dirigente atribuyó los desencuentros a la falta de información en los círculos gubernamentales sobre la problemática ambiental y las inquietudes de los pueblos indígenas.

Sullca confió en un diálogo de concertación entre las organizaciones sociales y los funcionarios responsables del cuidado del ambiente. Pero Mendoza insistió en que continúan en pie de lucha y no excluyó la posibilidad de nuevas protestas guaraníes hasta que reciban respuesta del presidente Morales.

CONTRALÍNEA 186 / 13 DE JUNIO DE 2010

Artículo

Tierra fertil

México tiene una enorme diversidad. Es uno de los países con mayor riqueza natural, cultural y económica del mundo. Nuestra posición geográfica es excepcional en

Saber más »
Artículo

Las tres soberanías: la crisis civilizatoria de Occidente

Existen tres niveles en los que se puede medir el avance o el retroceso de un país en su dura batalla por la emancipación. Desde el siglo XV el colonialismo –como el origen dantesco de la violencia en su máxima expresión– quebró no solo la economía de los diferentes países que tocó, sino también sus sistemas políticos, su imaginario colectivo y sus relaciones personales. De ahí que un país deba comenzar primariamente por la recuperación de su soberanía política, es decir, por la capacidad de reconocer en el Estado a la comunidad nacional y no al ente colonial invasor. Este es un presupuesto necesario, sin el cual no se puede pensar en ninguna otra cosa. La tramposa democracia liberal ha sido la camisa de fuerza que ha disfrazado siempre los intereses burgueses tras cualquier supuesta alternativa. Por ello, la batalla por superar los fraudes electorales y el intervencionismo de los poderes fácticos se instala como la tarea principal en este nivel.

Saber más »
Artículo

Granjas de ‘bots’ en la guerra cognitiva

Aquí aparece al desnudo la guerra cognitiva y su mercancía perversa disfrazada como granja de bots. En las sociedades capitalistas creadoras de la dictadura de la competencia mercantil y la subordinación de los consumidores, cada segundo de mirada adquiere valor económico y político. En las granjas de bots se diseña lo que conmueve, lo que enfurece; qué provoca miedo, qué despierta deseo, qué genera permanencia. La arquitectura de la comunicación comercial digital encuentra así una zona de convergencia con las operaciones de influencia política y militar. Un sistema diseñado para retener atención y ensuciar la realidad puede ser aprovechado por quien busca retener, desviar o capturar conciencia. La frontera entre publicidad, entretenimiento, propaganda y operación psicológica se vuelve porosa. El sujeto cree estar consumiendo información mientras, simultáneamente, se convierte en recurso explotable y víctima de mil manipulaciones del odio de clase.

Saber más »
Ahora en vivo

Contralínea en vivo

Contralínea 1019

Con Felipe Calderón, la mayor intromisión de EU en México Nancy Flores, agosto 29, 2026 Documentos desclasificados de la Embajada de Estados Unidos, el Departamento