Más desapariciones forzadas y ejecuciones extrajudiciales, por “terrorismo de Estado”

Organismos defensores de derechos humanos denuncian que el sexenio de Enrique Peña Nieto ha sido el más violento: ha dejado un saldo de 104 mil ejecuciones extrajudiciales y 37 mil desapariciones forzadas. Mientras, durante el sexenio de gobierno de Felipe Calderón Hinojosa se reportaron 102 mil 586 ejecuciones extrajudiciales y 24 mil desapariciones forzadas.

Comunidades afectadas por Presa Milpillas, sin información clara

A pesar de los 16 millones de pesos gastados en el Estudio de Factibilidad de la Presa Milpillas en el municipio de Jiménez del Teúl, “le falta información básica; contiene suposiciones sin comprobar y erróneas”, afirmó La Red Mexicana de Afectados por la Minería (Rema) y el Movimiento Mexicano de Afectados por Presas y en […]

Comités de Cuenca Río Sonora preocupados ante decisión de SCJN

Representantes de los Comités de Cuenca Río Sonora se encuentran preocupados ante la incertidumbre de la resolución del juicio de amparo que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) ha pospuesto desde el 22 de agosto del año en curso y que decidirá si reconoce el derecho de los ciudadanos a participar en […]

López Obrador: cuesta arriba

Durante la campaña electoral, Andrés Manuel López Obrador hizo varios compromisos que resultaron ser el imán para que los ciudadanos optaran votar por él. Los que llamaron más la atención fueron: el combate a la inseguridad y a la corrupción; reducir el salario del presidente de la República y, con ello, los de sus colaboradores; […]

Debe ser prioridad para próximo gobierno la desaparición forzada

Tras décadas de negación, falta de voluntad y revictimización al tratar casos de desaparición forzada en México, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) exhortó al próximo gobierno de Andrés Manuel López Obrador a trabajar de forma efectiva para erradicar el fenómeno en el país.

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La guerra cognitiva como arma del dogmatismo capitalista

En el corazón de la guerra cognitiva está el plan de fijar el dogmatismo monopólico como meta eterna del capitalismo en su fase imperial. Y las armas de dominación pretenden ser perfectas cuando consigan que las víctimas custodien las puertas de la prisión y llamen libertad a la llave que las encierra. Esa es una aberración mayúscula de la guerra cognitiva: el capitalismo no necesita que creamos todas sus mentiras; le basta con que pensemos la realidad utilizando sus preguntas, sus medidas, sus diccionarios y sus límites. Por lo tanto, la explotación se manifiesta como empleo, la subordinación como contrato, la concentración como eficiencia, el despojo como inversión, la precariedad como flexibilidad y la obediencia se manifiesta como responsabilidad. La palabra cambia de significado, la realidad cambia de lugar. El control deja de ser una fuerza externa e inicia a comunicarse desde nuestro interior. La victoria imperial no se limita únicamente al dominio de territorios: implica ocupar el punto desde el cual una sociedad determina lo que puede ser considerado real.