La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) presentó una denuncia penal ante la Fiscalía General de la República (FGR), por el tráfico ilegal de 774 tortugas rescatadas en el Aeropuerto de Tijuana. Éstas eran transportadas en nueve cajas de cartón.
De acuerdo con la Profepa, el traslado clandestino de fauna silvestre constituye un delito contra la biodiversidad, previsto en el artículo 420 del Código Penal Federal. Más allá de esto, el movimiento de los ejemplares les provoca daños desde el momento en que son extraídos de su entorno natural, y luego por ser sometidos a condiciones que comprometen su supervivencia.
La institución también inició un procedimiento administrativo relacionado con el caso, y anunció que actuará como coadyuvante en la integración de la carpeta de investigación. En un comunicado, detalló que el hacinamiento en el que fueron encontradas las tortugas –muchas de ellas envueltas en calcetines y guardadas dentro de cajas plásticas y ocultas en paquetes etiquetados como “cosméticos”–, así como la falta de documentos que acrediten su legal procedencia, configuran un escenario de daño ambiental, según lo previsto en la Ley Federal de Responsabilidad Ambiental.
El hallazgo ocurrió el 12 de noviembre, cuando inspectores de Profepa y elementos de la Guardia Nacional (GN) detectaron el cargamento enviado a través de una empresa comercial de paquetería. En total, fueron rescatados 774 ejemplares pertenecientes a especies sujetas a protección especial: Kinosternon cora, Kinosternon acutum, Kinosternon cruentatum, Kinosternon integrum y Kinosternon oaxacae.
La Profepa informó que continuará acompañando el proceso penal y que solicitará la reparación y compensación del daño ambiental.
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